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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

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Walter Calderón, Comandante “Toño”.

Comandante “Toño” es prófugo en EE.UU.

Walter Calderón, conocido como comandante “Toño” en las filas de la ex Resistencia, fue procesado por cargos de conspiración por fraude bancario por un monto de $1,200,000 dólares por la Corte más importante de la Florida Calderón distribuye con el Gobierno más de 250,000 manzanas de tierra entre los miembros de la Resistencia EDUARDO MARENCO […]

  • Walter Calderón, conocido como comandante “Toño” en las filas de la ex Resistencia, fue procesado por cargos de conspiración por fraude bancario por un monto de $1,200,000 dólares por la Corte más importante de la Florida
  • Calderón distribuye con el Gobierno más de 250,000 manzanas de tierra entre los miembros de la Resistencia

EDUARDO MARENCO [email protected]

Walter Calderón, quien ostenta un cargo en el Instituto de Víctimas de Guerra (INVICTA) y es representante de la ex Resistencia ante el Gobierno para la distribución de 250,000 manzanas de tierra entre los ex rebeldes, continúa siendo prófugo de la justicia de Estados Unidos, donde en 1993 se declaró culpable de 34 cargos de conspiración por cometer fraude bancario, por un monto de $1.2 millón de dólares, junto al brasileño José Pinto Soares, quien también fue encausado por lavado de dinero en el mismo juicio.

Calderón está circulado con “tarjeta roja” por la Policía Internacional (INTERPOL), según confirmaron fuentes policiales. Las autoridades del Gobierno no han querido revivir este caso, dijeron fuentes a LA PRENSA, a pesar de que tienen conocimiento del mismo.

La juez Ursula Ungaro-Benages, de la Corte de Distrito del Sur de la Florida, ordenó el 20 de agosto de 1993 transferir a Calderón al status de fugitivo de la justicia después de violar un acuerdo con la Fiscalía de Estados Unidos en el cual se declaró culpable a cambio de colaborar con la misma, con el Servicio Secreto y otras agencias del Gobierno como agente encubierto, si fuese necesario.

Sin embargo, después del acuerdo que lo salvó de ser encarcelado con una condena máxima de veinte años de prisión y tres años de libertad condicional, Calderón decidió burlar el sistema de libertad condicional y regresó a Nicaragua el tres de junio de 1993, hace siete años. No ha vuelto más a Estados Unidos, según confirman sus movimientos migratorios.

La oficial Evelyn Mesa-Ojeda, encargada de su custodia luego del acuerdo con la fiscalía, reportó el 14 de julio de 1993 a la juez Ungaro-Benages que “el defendido falló en reportarse en junio de 1993. El 8 de julio, el “Pre Trial Services” (Servicio de Custodia Judicial) fue informado por la esposa del defendido que ella creía que el defendido está viviendo actualmente en Nicaragua”.

Por tanto, la juez ordenó emitir una orden de arresto a ser cumplida por cualquier ‘Marshal’ o agente del Buró Federal de Investigaciones (FBI) a partir del 19 de julio de 1993, y el 20 de agosto del mismo año la juez ordenó transferirlo al status de fugitivo, según los documentos del expediente judicial, cuya copia obtuvo LA PRENSA.

Patricia Snead, secretaria adjunta de la Sección de Apelaciones de la Corte de Distrito de Estados Unidos en la Florida, confirmó a LA PRENSA la semana pasada que se había declarado fugitivo a Walter Calderón el 20 de agosto de 1993 y que esa situación se mantiene vigente.

“No hay ninguna orden que suspenda esa situación”, dijo Snead, al consultar en su computadora el índice del archivo del caso, el cual está sellado para el conocimiento del público, pero no cerrado.

CHEQUES Y MÁS CHEQUES EN MIAMI
Según el expediente judicial del caso No. 92-8065-CR, de la causa entablada por la Fiscalía de Estados Unidos versus José Pinto Soares de Andrade (cuyo alias es “José Carlos Pinto-Engrade”, entre otros) y Walter Calderón (que usó los alias “Reinaldo Silva” y “Jesús Díez Martínez”), ambos se dedicaron entre marzo de 1990 y agosto de 1991 a depositar dinero en cuentas bancarias y hacer transferencias financieras con cheques que fueron robados en Brasil.

Con los cheques robados al portador, los procesados se dedicaron a abrir cuentas bancarias a su favor o a nombre de corporaciones creadas por ellos mismos, tales como “Ameribras Financial Inc.” y “Apollo Financial” en la Florida. El dinero viajó de una cuenta bancaria a otra hasta llegar a manos de los implicados.

En total, la Fiscalía localizó 34 operaciones que afectaron bancos de la Florida y Connecticut, tales como: People’s Bank, Consolidated Bank, Amerifirst Bank, City Trust Bank, Westport Bank and Trust, Union Trust Company, American Bank of Hollywood, Glendale Federal Bank y First Union National Bank. El monto de las operaciones ascendió a $1.2 millón de dólares.

Según el relato de los hechos, en marzo de 1990 –hace diez años– José Pinto Soares de Andrade, usando el nombre de José Carlos Pinto, solicitó a Walter Calderón, en Río de Janeiro, Brasil, que lo asistiera para abrir cuentas bancarias para depositar los cheques robados en dichas cuentas. Los cheques habían sido robados de una empresa de courier vinculada a Pinto.

Entre el 26 de marzo y el 16 de abril de 1990, Walter Calderón usando el nombre de Reinaldo Silva, abrió una serie de cuentas en diferentes bancos con los cheques robados. Entre el 16 de abril de 1990 y el 5 de septiembre de 1990, Calderón depositó alrededor de $420,058.81 dólares de los cheques en la cuenta de “Ameribras” en el City Trust Bank de Stanford, Connecticut. En el mismo período, Calderón usando el nombre de Reinaldo Silva, hizo 22 transferencias vía fax del City Trust Bank al Consolited Bank en North Miami Beach, de acuerdo al expediente judicial.

Las transferencias siguieron hasta completar $1.2 millón de dólares y un total de 34 operaciones.

Dentro de la causa, la Fiscalía encontró evidencias de que Pinto Soares había cometido el delito de lavado de dinero.

EL ACUERDO CON LA FISCALÍA
El primero de junio de 1993, Calderón llegó a un acuerdo con la fiscalía norteamericana representada por Roberto Martínez y su asistente Richard Boscovich, siendo su abogado defensor David Raben.

El acuerdo significó que Calderón se declarase culpable de los 34 cargos y a estar dispuesto a cooperar con la Fiscalía del Distrito Sur de la Florida, el Servicio Secreto de Estados Unidos y cualquier otra agencia federal que lo requiriera, para proveer información verídica y testimonios concernientes a violaciones a leyes federales relacionadas específicamente a violaciones a las leyes bancarias.

Asimismo, comparecer ante el gran jurado, juicios y otros procedimientos judiciales que requiera la Fiscalía del Distrito Sur de la Florida.

Asimismo, Calderón se comprometió a trabajar en un rol “undercover” (encubierto) para contactar y negociar con personas que estén cometiendo violaciones a leyes federales, bajo la dirección de la Fiscalía de Distrito del Sur de la Florida.

LA VERSION DE CALDERON
Según Calderón, desde que dejó las filas de la Resistencia al finalizar el conflicto armado en 1990, un contacto de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), le consiguió empleo en la Agencia de Seguridad Nacional del Gobierno de Estados Unidos, para participar en operaciones encubiertas de recopilación de pruebas contra narcotraficantes y lavadores de dinero.

Referente al caso 92-8065-CR, Calderón asegura que todo el tiempo trabajó como agente encubierto y que parte de la estratagema consistía en que también él fuese procesado para no despertar sospechas.

“Ahí hay una situación bien clara porque yo trabajaba con una Fuerza de Tarea de los Estados Unidos que maneja la Seguridad Nacional, dentro del trabajo con ellos hubo algunas situaciones y quedaron claras con la Fiscalía de los Estados Unidos. Tampoco a mí me interesa arreglar esa situación porque le tengo más miedo a los traficantes que al Gobierno de Estados Unidos”, aseveró Calderón a LA PRENSA.

Añadió que “yo trabajaba para Seguridad Nacional, dentro de las operaciones que tiene Seguridad Nacional, tiene cheques, dinero falso, un sinnúmero de ramas, donde a mí me especializaron”.

Dijo que puede regresar perfectamente a Estados Unidos y que no lo ha hecho porque ha estado atendiendo en Nicaragua la problemática de la Resistencia.

Añadió que ha visitado la Embajada de Estados Unidos en innumerables ocasiones “y nunca me han detenido, he tenido reuniones con el anterior y actual embajador”.

“Yo estoy más que seguro del arreglo que hice con los muchachos que yo trabajaba”. Dijo estar seguro que no tiene cuentas pendientes con la justicia norteamericana.

MINISTRO DE GOBERNACION NO ESTÁ ENTERADO
El ministro de Gobernación, René Herrera, dijo no estar enterado de las causas pendientes que Calderón tiene con la justicia norteamericana. Solamente dijo conocer algunos antecedentes relacionados con el escándalo Irán-Contra, los cuales no precisó.

Por su parte, la Embajada de Estados Unidos —como siempre— prefirió no comentar el caso, ya que “no nos pronunciamos sobre procesos judiciales”. Tampoco quiso confirmar si Calderón había sido residente en Estados Unidos.

Por otro lado, la Constitución de la República prohíbe la extradición de los nicaragüenses. “En Nicaragua no existe extradición por delitos políticos o comunes conexos con ellos, según calificación nicaragüense. La extradición por delitos comunes está regulada por la ley y los tratados internacionales. Los nicaragüenses no podrán ser objeto de extradición del territorio nacional”, señala la Constitución en su artículo 44.

Según fuentes de INTERPOL, Calderón nació el 18 de julio de 1953, cumplirá 47 años en este mes, mide 1.7 pies de estatura, es pelo castaño oscuro y moreno.

Aparece como residente en Estados Unidos, con el número A023605007 otorgada en Miami con pasaporte brasileño CD-487263 desde el 17 de octubre de 1990, entregado en Brasil donde también obtuvo licencia de conducir número 024213957.

Sus movimientos migratorios confirman que desde el 3 de junio de 1993 no vuelve a Estados Unidos, donde anteriormente estuvo en seis ocasiones entre el 20 de mayo de 1991 y el 3 de junio de 1993. Su último viaje fuera de Nicaragua fue en 1997, el 16 de septiembre, cuando salió a Guatemala, volviendo tres días después.

Su pasaporte nicaragüense vence el 23 de abril del 2002, según su registro migratorio No. 241089013.

SU PASO POR LA CONTRA
Walter Saúl Calderón López inició su carrera militar en 1975 cuando egresó de la Academia Militar de la Guardia Nacional con el grado de subteniente. Realizó cursos de Infantería, Patrullaje y Oficial Disciplinario en las instalaciones norteamericanas de la Zona del Canal de Panamá, según el testimonio de Efrén Mondragón, conocido como “Moisés”, quien fuera asesinado en circunstancias misteriosas, después de ser jefe del Comando “José Dolores Estrada” de la Contra y de ser apresado por los sandinistas.

Calderón fue asignado a la Escuela Especial de Batallón de Infantería (EEBI), tropa élite de Anastasio Somoza Portocarrero (“El Chigüín”). En 1978 fue enviado a realizar misiones especiales con la patrulla de combate “Bravo” en la zona sur de Nicaragua. En 1979, en la víspera de la victoria sandinista fue ascendido a teniente.

A finales de 1982 se le entregó el mando de una fuerza de tarea de la Contra, posteriormente fue designado comandante del Comando de Operaciones Tácticas.  

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