Es interesante la farisaica postura del señor Emmet Lang: Se ha convertido en el fiscal más vehemente en contra del Consejo Supremo Electoral anterior (para llamarlo de algún modo, ya que la estructura casi es la misma) pero, ¿por qué a un sandinista se le encarga esa misión? Es evidente que Lang y Silvio A. Calderón, son productos del pacto Alemán-Ortega. Por lo tanto tienen que justificar las reformas electorales que son parte de los acuerdos Neo Kupia Kumi; Calderón está desprestigiado y todos recordamos el reciente escándalo que se dio con el apoyo ilícito a su propia esposa. (Caso Bellsouth).
Ortega y sus cómplices, han tratado de vender que las elecciones las perdieron por que hubo fraude y a los pactistas se les olvida que aceptar tal tesis, en ejecución de los acuerdos, es deslegitimar las elecciones presidenciales pasadas y por lo tanto, desacreditar, aún más, al doctor Alemán. Me pregunto: ¿Será que éste cayó en una trampa, o no es tan astuto, como creíamos? El asunto es desprestigiar a quienes estorban por cualquier motivo, y por lo mismo se quieren deshacer, preparando las condiciones, para que cause el menor impacto en la opinión pública.
Conseguido esto, ya nada importa. Lo que se quiere es cumplirle a la otra cara de la misma moneda, la moral y la honestidad, son sentimientos que, a los ambiciosos y malos políticos criollos, estorban.
MIGUEL ORTIZ L.
Barrio El Riguero casa No. 284.