No permitas que nadie decida por ti

Estimada psicóloga: Tengo 24 años, estudio Administración de Empresas, hace dos años conocí a un muchacho a quien llamaré Aries, tiene 30 años. Antes que lo conociera él vivía con una mujer pero ahora está solo, yo misma lo comprobé, desde entonces he mantenido una relación con él, pero el problema es que mi madre […]

Estimada psicóloga: Tengo 24 años, estudio Administración de Empresas, hace dos años conocí a un muchacho a quien llamaré Aries, tiene 30 años.

Antes que lo conociera él vivía con una mujer pero ahora está solo, yo misma lo comprobé, desde entonces he mantenido una relación con él, pero el problema es que mi madre nunca lo aceptará y hará lo imposible por separarnos.

Me preocupa tanto que me desespero, me angustio y lo peor de todo tengo mucho miedo de lo que pueda pasar si ella se entera. Todos los días le pido a Dios por mi relación, soy bien reservada, tímida, nerviosa, mis problemas yo misma los resuelvo y no le digo a nadie, menos a mi madre.

Cómo me gustaría decirle a ella las cosas que me pasan, que estoy enamorada y que me dé una oportunidad de ser feliz.

En cuanto a mi relación de pareja he sabido llevarla oculta todo este tiempo pero no sé hasta cuándo, no sé qué hacer, sé que él me quiere, porque varias veces me lo ha demostrado tanto que quiere casarse conmigo, hacerme su esposa y formar una familia, sin embargo mis temores son grandes cada día que pasa.

Respuesta:

Muchas veces las cosas que parecen desventajas son apenas oportunidades que se nos presentan para demostrarnos la capacidad que tenemos para enfrentarnos a las dificultades.

Una oportunidad para que te des cuenta de que ya creciste, que sos adulta y que si hasta hoy has sido capaz de resolver sola tus problemas tenés la obligación y la responsabilidad de seguir haciéndolo, de tomar las riendas de tu vida, de ser y sentirte dueña de tus decisiones, de tus actos y de las consecuencias de éstos.

A los 24 años con experiencia o no en las relaciones de pareja se debe ser capaz de comprobar y diferenciar lo que nos conviene de lo que nos hace daño, para que pidas respeto a tus elecciones y asumas sin miedo los riesgos que ser autónoma requiere. No te luce a esta edad esconderte tras las crisis nerviosas que experimentas, las cosas se resuelven hablando, siendo capaz de decir lo que pensás y sentís, aunque con quien tengas que hacerlo sea tu madre.

Importante es que sepas que es sano para nuestra salud mental y nuestro equilibrio tomar el control de nuestra vida, es por esto que es necesario que le plantees a tu mamá la necesidad que tenés de que te deje ser libre, que se dé cuenta que ya sos una mujer adulta, que sos inteligente, que podés valerte por vos misma, que has sido capaz de llegar hasta donde estás por tu capacidad.

Pero principalmente sos vos quien debe aprender a valorar sus logros, confía en vos ten el coraje suficiente para luchar por lo que quieres (ya sea en cualquier área de tu vida), pero tienes que estar consciente que esto no se logra con el miedo al enemigo, ni con asumir una actitud pasiva ante la vida, esperando que sean otros(as) los que tomen las decisiones más importantes en nuestra propia vida.

Vos sos inteligente y valés muchos y además sabés lo que querés, sólo me queda decirte que actúes de acuerdo a lo que pensás y sentís.

Licda. Karla Olivares Pérez

Psicóloga Integral

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