- No es posible dejar que el Grupo TACA se rija por su reglamento interno ya que definitivamente como únicos creadores de éste, serán por demás benévolos con ellos mismos en el caso de una eventual tragedia
Federico Dueñas de la Peña
¡No cabe duda que éste es el país de las mil y una maravillas! Donde “El corcho se hunde y el plomo flota”. Copperfield, Houdini y Aladino son unos pobres aprendices comparados con los mágicos actos que aquí soportamos cotidianamente. Para muestra un botón.
Según el director de Aeronáutica Civil del MTI, Roberto Buitrago, el ya famoso y Temerario Grupo TACA no es acreedor a ninguna sanción por parte de las autoridades, cuando hay evidencias suficientes de que una de sus naves tuvo serias fallas mecánicas en su tren de aterrizaje a causa de las que realizaron dos peligrosos aterrizajes con pasajeros en ella y un tercero sin pasajeros en el pasado mes de agosto sobre el aeropuerto A. Sandino, teniendo que transportar al pasajero en otra nave para que el aparato dañado volara a El Salvador para su reparación formal. ¿Aquí no había personal técnico capacitado de TACA para efectuar la reparación del tren de aterrizaje de la nave dañada?. ¿Qué clase de reparaciones si pueden hacerse a los aviones de TACA en Nicaragua?. O sea, que según el Sr. Buitrago, todo estuvo bien y en orden conforme el Reglamento Interno de TACA. ¿De manera entonces que prevalece el reglamento interno del Grupo TACA sobre la seguridad de los pasajeros?.
Entonces estamos sujetos a que una línea aérea comercial privada ponga las (sus)reglas del juego y los usuarios tengamos que someternos a ellas. ¿Acaso no hay normas o leyes a seguir en Aeronáutica Civil?. No hay sanción al Grupo TACA, no importa la evidencia de que el Grupo TACA haya puesto en peligro real y por dos ocasiones de manera por demás imprudente la vida de pasajeros y tripulación. No ha pasado nada, no hay delito que sancionar. ¿De manera que necesitamos que haya un accidente verdadero, auténtico, real, pletórico de sangre y huesos humanos calcinados que aparezca a todo color en la TV, para que Aeronáutica Civil y el Sr. Buitrago tomen cartas en el asunto?.
No señores del MTI, así no es la cosa, hay que Prevenir, precisamente para evitar en lo humanamente posible esos accidentes mortales, las autoridades locales son las llamadas(y obligadas) a establecer las reglas del juego para las líneas aéreas que navegan por los cielos nicaragüense, de manera que éstas garanticen la seguridad técnica suficiente de sus aparatos. Una efectiva garantía de que los aviones operan en condiciones de seguridad es el adecuado mantenimiento “en tierra” a la que están obligadas las empresas aéreas a proporcionar a sus aviones, al igual que lo exigen los aeropuertos de los Estados Unidos, Inglaterra y demás piases serios.
Estamos tratando con vidas de seres humanos, de personas, así como el Sr. Buitrago, tú y yo, o nuestros seres queridos. ¿Qué actitud hubiera tomado el Sr. Buitrago si en el vuelo accidentado de agosto hubiera viajado su esposa, su hija, o alguno de sus seres queridos?. ¿Verdad que no es lo mismo “verla venir, que andar con ella”?. No es posible dejar que el Grupo TACA se rija por su reglamento interno (propio de ellos) ya que definitivamente los de TACA, como únicos dueños (y creadores)del reglamento, serán por demás benévolos con ellos mismos en el caso de una eventual tragedia o en la marcha cotidiana operacional de la empresa. Lo estamos viendo en este concreto caso.
La autoridad debe de imponerse(se supone que para eso está), ser quien defina en beneficio del usuario primordialmente. Lo primero que debería hacer Aeronáutica Civil es prohibir todo la creación de todo tipo de monopolios que acaparen las rutas aéreas, deberían de revisar minuciosamente las concesiones otorgadas a la fecha para ver si los concesionarios están actuando correctamente, si están cumpliendo con lo que se comprometieron y si no lo están haciendo, pues ofrecer rutas a otros competidores que sean mas serios y seguros.
* El autor es administrador de empresas.