La honestidad

Roberto Alejandro Hernandezrahemza@hotmail.com Comentario: Veo nuevamente publicadas palabras del ingeniero Enrique Bolaños, vice-presidente de Nicaragua, «insistiendo» que «sin leyes no hay derecho». Por mi parte insisto, porque sino insisto se puede creer que lo que dice Bolaños es correcto, y no es asi, pues; «el derecho es antes que el ordenamiento legal», el derecho es […]

Roberto Alejandro Hernandezrahemza@hotmail.com

Comentario: Veo nuevamente publicadas palabras del ingeniero Enrique Bolaños, vice-presidente de Nicaragua, «insistiendo» que «sin leyes no hay derecho». Por mi parte insisto, porque sino insisto se puede creer que lo que dice Bolaños es correcto, y no es asi, pues; «el derecho es antes que el ordenamiento legal», el derecho es natural, es la razón,el sentido común, la lógica, ordenados. Todo ciudadano puede hacer lo que la ley no prohibe, pero también abstenerse de lo incorrecto, además, el funcionario público no debe olvidar las palabras de César, cuando fue llamado como testigo de Clodio, acusado de adulterio con la misma esposa de Cesar, Pompeya, y este testificó a favor del acusado, diciendo que no hubo adulterio, pero que al terminar el juicio repudio (divorcio) a su mujer, y cuando le preguntaron por qué la repudio, si habia dicho que Pompeya era inocente, contesto que: «La mujer del César, no solamente debe ser honrada, sino que debe aparentarlo».

Según muchos tratados, ese principio establecido por César, es la norma que han seguido, los gobernantes europeos, por lo cual, a la menor sospecha de corrupcion, inmediatamente se separan del cargo que ocupan en esos países civilizados los funcionarios públicos.

Al contrario en Nicaragua, donde vemos que a muchos funcionarios los periodicos les publican cómo utilizan los bienes o los servicios del Estado, en beneficio propio en sus propiedades, como carreteras, caminos, conecciones de agua, luz, etc., o promueven y practican el nepotismo, que está clasificado como corrupción, y se quedan tan tranquilos. Las leyes no harán cambiar la actitud de nadie, ni nuestra cultura, ya lo dijo hace muchas decadas Don Leonardo Argüello, en su Catecismo Politico; «Por decreto no se congela el agua». Podemos tener las mejores leyes del mundo, pero si hay conciencia nacional de cumplirlas, de nada serviran.Por otro lado vemos como los gobernantes hacen, contra los intereses del pueblo, leyes y procedimientos arbitrarios como la Ley Electoral, y personas como el ingeniero Bolaños están de acuerdo con ellas. El Ingeniero Bolaños está totalmente equivocado en sus conceptos éticos, cívicos y legales.