- Si un médico se entera de una anomalía en una paciente, que pone en riesgo a la criatura, a la madre, o a ambos; y además, esta señora es madre soltera de otras dos o tres criaturas: ¿Qué debe hacer el médico?
Ary Neil Pantojaaryneil,[email protected]
Sólo voy a referirme a dos aspectos de este espinoso tema. El primero es que hay muchos médicos que se llenan la boca defendiendo la vida, pero en la práctica de la medicina dejan mucho que desear. Son un verdadero desastre al atender a los pacientes y de eso he sido testigo en muchas ocasiones.
La mayoría de médicos que brindan atención privada dan un mal servicio, eso sin mencionar los que atienden en los hospitales y demás centros públicos. A los primeros porque se les paga bien y a los segundos porque el salario es malo. Pero nada justifica la pésima atención, pues ambos —privados y públicos— tienen que hacer mérito al juramento hipocrático, por demás está recordárselos. Ellos lo conocen mejor que yo o a lo mejor ya no lo cumplen.
Una mala atención al momento de atender un parto que resulta en la muerte de la madre o del recién nacido, o de ambos, ¿no es también MATAR? Por favor señores médicos, ¿de qué ética estamos hablando cuando atacan el aborto?
Pero también les preguntaría a los médicos que están contra el aborto: ¿Cuántos de ellos han practicado uno de forma clandestina? A veces hasta los veo hipócritas. No voy a referirme más a este aspecto. Cada quien sabe lo que hace y lo que su conciencia le dicta.
La segunda parte es la que más me interesa. Y comienzo con una situación hipotética: Si un médico se entera de una anomalía en una paciente, que pone en riesgo a la criatura, a la madre, o a ambos; y además, esta señora es madre soltera de otras dos o tres criaturas: ¿Qué debe hacer el médico?
¿Dejarla que continúe con el embarazo? ¿Arriesgar la vida de una madre soltera que tiene que mantener a otros niños? O puede optar porque continúe con el embarazo y al final la complicación, sumada a la pésima atención médica que tenemos en este país, terminará con la vida de la mujer junto a la criatura dejando huérfanos a sus otros hijos y qué conseguimos? Más niños huérfanos pidiendo en la calle. Algo que se pudo evitar con un posible, y recalco “UN POSIBLE” aborto terapéutico; estudiado, analizado, autorizado y supervisado debidamente.
Pero además, para esos que dicen defender la vida, el aborto (terapéutico o no) se evitaría si las autoridades educativas de este país tuvieran la voluntad de brindar una verdadera educación sexual integral y, por supuesto, se mejoraría la atención médica, tanto en los hospitales y centros de salud públicos, como en los centros privados del país.
Finalmente, así como encabezaron una marcha contra el aborto, el Presidente Arnoldo Alemán, la Primera Dama María Fernanda Flores y el Cardenal Miguel Obando, deberían ser los primeros en abogar (y hacer algo) por mejorar los servicios de salud y ayudar a implementar métodos educativos en las escuelas, porque la solución no está en decirles a los jóvenes que se abstengan de tener relaciones si todos sabemos que al menor descuido lo hacen.
* El autor es periodista.