Moisés MartínezEspecial LA [email protected]
Juan Luis Palomo, director del Circo Nacional, aseguró que la desorganización en el sector circense se a debe a las ambiciones individuales de los cirqueros.
“Los circos no se organizan. Sus dueños sólo llegan a pedir. Dicen que tienen buenos artistas, pero preguntan qué les van a dar. El gobierno no les va a dar nada porque nunca se organizan. Cada vez que se reúnen terminan peleándose”, aseveró Palomo.
Contó que en la década de los 80 existió la Asociación Sandinista de Artistas de la Cultura, la cual se encargaba de dar una ayuda del Estado, además de venderles productos como maquillajes, telas y zapatillas a precios favorables.
“Cuando se terminó la época del gobierno sandinista, terminó el apoyo al desarrollo del arte circense en este país. Pero el Circo Nacional como tal no se acaba”, afirmó.
Palomo considera que el Circo Nacional no es una organización de circos, sino la continuación del proyecto sandinista de los 80. “Nosotros somos un circo de corte político sandinista y no tenemos nada que ver con los otros circos”, planteó.
Sobre el aspecto económico, comentó que aparte del ingreso de taquilla, ellos rentan el terreno contiguo a La Piñata (antigua plaza 19 de Julio) a los circos extranjeros. “El máximo que pedimos es mil dólares, dependiendo del tamaño y la capacidad del circo y el dinero se ocupa para gastos del Circo Nacional”, aclaró.
Sobre este aspecto existen algunas controversias ya que otros artistas del gremio reclaman una parte de ese dinero. Palomo aclara que los otros circos son empresas privadas y que él no les pregunta qué hacen con su dinero.
“Cada vez que viene un circo extranjero se preguntan qué es lo que va a pasar con el dinero que Palomo cobra. ¡Ese dinero me lo gasto en el circo que dirijo yo! No voy a ponerme a repartir entre 15 circos. No me compete, ya que no soy una institución del gobierno”, aclara.