- Muy religiosos, muy del campo, muy misteriosos. Los hermanos Centeno Roque irrumpieron en la vida pública nacional cuando se convirtieron en el epicentro de una crisis que ha quebrado un banco, ha afectado las reservas del gobierno y tiene a miles de productores en la incertidumbre.
Fabián Medina [email protected]
Sobre la fortuna de los hermanos Centeno Roque se tejen una y mil especulaciones. Se ha dicho que proviene del lavado de dólares, del narcotráfico, de los asaltos bancarios que hizo en 1994 Pedrito “El Hondureño”, y, con mucha más insistencia, que son representantes del casi omnipresente Humberto Ortega.
Lo cierto es que estos hermanos, Alex, Saúl y Alvin, eran hasta hace poco unos perfectos desconocidos, y ahora, si tienen lo que dicen que tienen, se cuentan entre las familias más adineradas del país, tales como los Pellas, los Lacayo.
“Trabajo, trabajo y trabajo, hasta 19 horas de trabajo al día”, es lo que dicen para explicar el origen de su fortuna, que ellos mismos calculan en unos 150 millones de dólares.
Los Centeno cobraron fama cuando se convirtieron en el epicentro de una crisis que quebró un banco, afectó las reservas financieras del gobierno y tiene a miles de productores sin posibilidad de financiamiento.
Viéndolo sin saber quién es, Alex Centeno parece todo menos un potentado, a pesar de estar enfundado en traje y corbata. Moreno, pelo rotundamente aplacado a fuerza de brillantina, y manos, que aunque con una que otra cicatriz, hace rato se acostumbraron al trabajo de oficina. Su origen lo delata también el parado de campisto, piernas arqueadas, con el pecho como tirando para adelante.
Alex Centeno recibió a LA PRENSA en la sala de conferencia de su empresa Consorcio Agropecuario S.A., en una habitación pequeña y abarrotada de imágenes religiosas y galardones que ha merecido su ganado. Un trofeo al “Gran Becerro” descansa junto a un San Miguel Arcángel que saetea implacable el satanás que tiene a sus pies.
Eso son los Centeno, muy famosos, muy del campo, muy religiosos, muy misteriosos…
— ¿Los hermanos Centeno se han hecho famosos últimamente?
“Bueno, nosotros tenemos diez años de ser los hermanos Centeno, de estar negociando a nivel internacional diferentes rubros agropecuarios. Yo creo que a nivel internacional nos conocen más que en nuestro país”.
— Eso a nivel comercial empresarial, pero yo hablo de popularidad. En cualquier barrio ahora saben quiénes son los hermanos Centeno.
“Basados en las mismas noticias que los periódicos y televisión han sacado, obviamente no por iniciativa propia, sino por los últimos acontecimientos que se han venido dando”.
— ¿Esa publicidad ha afectado las empresas que ustedes tienen?
“Sí, ha afectado enormemente. Vamos por partes: vamos a medir los daños morales, los daños y perjuicios, y luego los daños económicos. Ha habido cancelaciones de contrato de parte de varias empresas compradoras de café por varios años, y obviamente es por el nivel de noticia desacreditante para la familia, para nuestra empresa. Si aquí en el país son noticias alarmantes, imaginate afuera. Los compradores de café son muy delicados”.
— Es decir que los está afectado más afuera que adentro.
“Obviamente. Claro, porque lo que producimos, lo que compramos, es para exportarlo, entonces todo mundo se abstiene. Financieramente los bancos internacionales están en abstención para ver qué sale para seguir el ritmo que tenemos. Para darte una idea teníamos una gestión con unos bancos internacionales de 28 millones de dólares, y estos 28 millones estaban por salir, estaba por aprobarse la línea, faltaban dos o tres días cuando salió la primera noticia, y ésta es una afectación económica que viene a afectar al país, a los pequeños y medianos productores que les dábamos crédito”.
— ¿Han calculado cuántos millones de dólares han perdido con todo este escándalo?
“Todavía no lo hemos contabilizado, y para darte un cálculo errático, prefiero reservármelo para la próxima, pero sí, los daños son incalculables. No es una empresa pequeña, es una empresa fuerte, muy reconocida”.
— ¿Hasta cuánto puede resistir esa situación perdiendo plata?
“Durante estemos enjuiciados en el Juzgado Octavo del Crimen, ningún banco va a ayudarte, a financiarte. Eso va a seguir. De esa manera no vamos a poder seguir apoyando a los medianos y pequeños productores. No vamos a poder transar la producción que los productores nos van a entregar este año para comercializar. Tenemos la confianza que esto se va a arreglar pronto, esto no puede seguir mucho tiempo, ya viene la temporada de café, ya hay café maduro, los productores están desesperados. Estamos seguros que los productores que se han financiado van a entregar su cosecha y estamos absolutamente claros que, como digo yo, en este país la verdad se impone. No nos vamos a correr de una obligación que sea justa, del banco Interbank, en este caso. Ya estamos en conciliaciones, en pláticas, y no pueden dar por vencidos créditos que no están vencidos. Esos créditos se van a vencer hasta el 30 de mayo del 2001, que es plata que los productores tienen. No tienen ellos por qué ejecutar a nadie por pago”.
— Que se arregle es una posibilidad, pero también podría alargarse la crisis, ¿hasta cuándo van a aguantar sus empresas?
“Tenemos cómo sobrevivir, tenemos cómo enfrentar la situación, con dificultades, pero no creo que una dirección económica de este país tenga la intención de quebrar a un empresa que lo que hace es servirle al pequeño y mediano productor”.
— ¿Fuera de Nicaragua tienen alguna inversión?
“No, somos muy patrióticos, y todo lo que tenemos está aquí, lo tenemos invertido”.
— ¿Cuentas de banco tienen afuera?
“Sí, pero éstas cerraron ahorita”.
— ¿Las cerraron o se las cerraron?
“Nos las cerraron”.
— Ustedes aparecieron entre las familias más ricas de este país. Han explicado que lo hicieron con trabajo, pero sinceramente resulta difícil creer que en 20 años se haga una fortuna de cienes de millones sólo trabajando…
“En 20 años vos podés hacer tu capital, más el patrimonio de los padres que existía, y yo creo si aquí tuviéramos un financista te analiza la cosa como que dos más dos son cuatro. La fórmula para hacer dinero, para trabajar, para tener lo que se tiene son dos cosas: una es no tener temor de financiamiento de la banca internacional y nacionales, y combinada con un trabajo de 19 ó 18 horas diarias. El secreto para hacer dinero es trabajar, trabajar y trabajar. El don de ser empresario no es para todos. Si aquí todo mundo pudiera hacer dinero, no habría ninguna dificultad, la economía sería excelentísima. No veo por qué se extrañan los que dudan. Si yo tuviera capital libre no tuviera el problema que tenemos con Interbank, independientemente que tengamos tres veces más que lo que le debemos a ellos”.
— ¿Cuánto dinero tienen los Centeno? Si dice que tiene tres veces más que lo que deben ¿estamos hablando de 150 millones de dólares?
“Sí, sí, sin ningún problema”.
— Para explicar su fortuna se ha hablado de lavado de dinero, narcotráfico, o que hay personajes tras ustedes. ¿Cómo toman esas explicaciones?
“Tontas, diría yo. El periodismo, la televisión, y te lo digo sinceramente, debería ser un poco más respetuosa porque… Mirá, es lo que te digo, y le digo tonta, y le vuelvo a repetir tonta, si aquí hubiera algo anormal, como lavado de dólares, qué tiempo estuviera aquí la DEA. Aquí no te dejan correr, porque son (la policía) súper profesionales, cuidado que son los mejores de Centroamérica. Te metés a un lío de esos y dos meses después estás hasta los quesos, estás enjuiciado. Las cosas se saben. No se puede tapar el sol con un dedo. ¿Cuáles son los personajes que dicen? Humberto Ortega…
— ¿Usted conoce a Humberto Ortega?
“No he tenido la desgracia o el placer de conocerlo. Lo más cerca que lo he tenido es a una cuadra. Ahí está Humberto Ortega, una persona más… Lo que sí conozco, como todo el pueblo de Nicaragua, es que fue el primer director del Ejército de Nicaragua…”.
— ¿En algún momento fue sandinista?
“No, nunca. Mi política siempre ha sido trabajar. Relacionarme con sandinistas, con contras, con somocistas y con antisandinistas”.
— ¿Conoció a Pedrito “El Hondureño”?
“Sí, lo conocí…Pedrito ´El Hondureño´… Hombré, quien no lo conoció no es nicaragüense. Si fue mayor del Ejército, fue jefe de BLI, se mantenía en Quilalí, en Estelí, Río Blanco toda esa zona…”.
— ¿Usted conoció a Pedrito “El Hondureño” antes de la toma de Estelí?
“Lógicamente, después no lo he vuelto a ver”.
— ¿Hay alguna relación con Norwin Meneses?
“No, confunden las cosas cuando dicen que somos cuñados de Norwin Meneses. Nosotros somos cuñados de Luis Enrique Meneses (hermano de Norwin), que es casado con una hermana nuestra. La condena de Norwin Meneses nada tiene que ver con Luis Enrique, independientemente que Luis Enrique fue encarcelado el día que encarcelaron a su hermano, pero después fue puesto en libertad. No tenemos ningún vínculo, es más no tenemos mucha relación, por el mismo trabajo, nosotros nos dedicamos a nuestro trabaja y nada más”.
— ¿Ustedes dicen que ayudan pero han hecho mucho dinero ayudando?
“Lógicamente, nadie trabaja para vivir del aire”
— Es que de repente hablan como si fueran un grupo de caridad.
“Es lógico. Si vos sos exportador, la exportadora no vive del aire, por los menos se gana dos o tres dólares por quintal, si tenés un beneficio de café independientemente que le ayudés al productor, los beneficios ganan siete dólares por trillado y los costos son menores. Todas las empresas en marcha generan utilidades. Aquí nadie vive por amor. Si aquí viene un productor es cierto que lo vamos a ayudar pero a cambio que nos entregue su cosecha y en la cosecha de él llevamos utilidades”.
— ¿Han perdido amigos en esta crisis?
“Yo diría que más bien hemos ganado amigos. Más bien se ha sumado la mayoría de gente. Personas que yo creía que eran medios amigos, me han demostrado que son amigos completos. Si aquí había 600 mil personas que estaban con los hermanos Centeno, ahorita se han sumado 850 mil personas. Nos respaldan, nos ayudan”.
— ¿Su jefe de escolta es un ex oficial del ejército?
“Mi jefe de escolta perteneció a las tropas especiales, se llama Carlos Silva, y el otro perteneció de 1981 a 1984 a las milicias, a los batallones de reserva”.
— ¿Nunca ha tenido algún percance donde haya estado en peligro?
“En varias ocasiones. Me han dicho: te están esperando en tal parte, que hace una hora se fueron los armados de aquí. Y noticias que me llegan, que fulano anda haciendo planes de secuestrarnos… Pero yo siempre me pongo en manos de Dios, nunca le voy a tener miedo a un secuestro, no hemos parado de trabajar en ningún momento por eso”.
“VENIMOS DE FAMILIA SANTULONA
— De la Iglesia han recibido un espaldarazo en esta crisis.
“Por eso es que digo que las personas inteligentes no se equivocan mucho al analizar. Ellos conocen nuestro nivel de cristiandad, también reconocen lo importante que somos para los medianos y pequeños productores de este país. Se ha visto que desde que empezaron a afectar al grupo Centeno, el hambre existe, el retraso en la producción…”.
— Se le ha visto muy de cerca con la Iglesia, ¿qué relación tienen con el Cardenal Obando?
“Las relaciones católicas que nos formaron nuestros padres. Siempre mi madre y mis tías fueron muy santulonas, mi papá también y esta relación nos ha dado relación con toda la Iglesia de Nicaragua. Yo no tengo relación únicamente con el Cardenal, tengo amistad con todos los obispos de Nicaragua, con Monseñor Abelardo Mata, Monseñor Leopoldo Brenes, Monseñor Solórzano, con todos… Con Eddy Montenegro. El Cardenal nos conoce desde que él estaba en Matagalpa”.
— ¿Ustedes son contribuyentes de la Iglesia Católica de Nicaragua?
“Colaboramos con la Iglesia en lo que podemos. Por ejemplo, con la Iglesia Catedral de Estelí hemos apoyado, con la de Quilalí…”
— En construcción me está hablando…
“Síi, en construcciones y en cosas… En lo que podemos ayudar”.
— ¿Antes más que ahora?
“Sí, porque ahora estamos reduciendo gastos. Dios nos perdone, estamos seguro que nos está ayudando, pero también si económicamente hemos reducido el flujo de efectivo tenemos que reducir la ayuda que hacemos. Pero no dejamos de ayudar, lo único que si antes dábamos mil pesos ahora damos 50”.
— ¿Pero no daban mil pesos antes?
“Es un ejemplo. Para construir el centro seminarista centromericano, que se va construyendo poco a poco, nosotros por ejemplo, dábamos mil dólares mensuales, ahora con esto hemos dicho que esperen un poco para ver en qué terminan los juicios, y una vez que se termine vamos a seguir cooperando hoy y siempre con la Iglesia”.
FUERA DEL NORTE
La crisis también tiene su lado deportivo. Los hermanos Centeno, hasta hace poco directivos del equipo Norte, campeón nacional, ya no lo son más.
– Según Alex Centeno, Carlos García, presidente de FENIBA, decidió separarlos de la directiva y del patrocinio.
– Dice que el equipo no era un costo, porque se manejaba como empresa y al cierre de cada mes “hasta quedaba plata positiva para ayudar a personas marginadas”.
– “El señor Carlos García reunió al equipo y les dijo: ya aquí los Centeno no pueden ser los patrocinadores ni los directores del equipo del Norte. O se buscan otros o el equipo del Norte no va”.
– “Por primera vez después de 56 años un equipo del norte fue campeón, y las proyecciones de este año era mantenerlo campeón, porque nosotros lo que hemos agarrado lo hemos hecho campeonable. Esa es la verdad”, dice Centeno.
