Sombra del Pasado

Dedicado a J.E.O. Estás en mí sin mi consentimiento, sin yo quererlo.Tu recuerdo, tu sombra, tu sabor, tus espinas. El recuerdo que se aferra, tortura involuntaria.Intermitente, como las luces de una sirena.Interrumpiendo la tranquilidad de la oscura nochecon llamativos destellos y escandalosos sonidos, ensordecedor. Tu sombra, a la luz del sol, incesante.Imposible de evitar, ¿cómo […]

Dedicado a J.E.O.

Estás en mí sin mi consentimiento, sin yo quererlo.
Tu recuerdo, tu sombra, tu sabor, tus espinas.

El recuerdo que se aferra, tortura involuntaria.
Intermitente, como las luces de una sirena.
Interrumpiendo la tranquilidad de la oscura noche
con llamativos destellos y escandalosos sonidos, ensordecedor.

Tu sombra, a la luz del sol, incesante.
Imposible de evitar, ¿cómo borrar tu sombra?
Es parte de tu ser, me acompaña donde vaya.

Tu sabor, aún lo recuerdo. Está impregnado en mi memoria,
en mis sentidos; olfato y gusto, olor y sabor.
Ya no me pertenecen más, o, en realidad, ¿fueron totalmente míos
alguna vez?

Tus espinas, clavadas aún profundamente en mí.
Dolor ya no lo siento, ya estoy insensible, la herida está abierta
mas la sangre se secó. Tan sólo es incómodo llevarlas conmigo.

El subrealismo inexplicable de tu sombra, tu recuerdo,
indeseables, deben cesar algún día.
La pregunta, ¿te mereces todo esto? tal vez no, ni siquiera las letras y
el tiempo que me tomo escribir para describir, pero lo hecho,
hecho está.

Aún no encuentro lo que busco, he recorrido parte del camino, la
peor roca has sido vos, me caí y me lastimé, pero me levanté y aún
sigo, no he llegado a mi destino final. Hasta entonces tan sólo me
queda andar. Sombra, nada más que una sombra…

Carlos Reyes Hislop.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: