Efervescencia electoral

Cada vez que se da la efervescente Campaña Electoral, suceden encoques y guerras ideológicas por culpa de partidos que se preñan de poder y ambición, tanto que la bomba de tiempo explota internamente en el divisionismo, olvidándose hasta de la ética de patriotismo, dañando y sobornando el voto y voluntad de las grandes mayorías. En […]

Cada vez que se da la efervescente Campaña Electoral, suceden encoques y guerras ideológicas por culpa de partidos que se preñan de poder y ambición, tanto que la bomba de tiempo explota internamente en el divisionismo, olvidándose hasta de la ética de patriotismo, dañando y sobornando el voto y voluntad de las grandes mayorías.

En el devenir de mi vida he pasado por cuatro décadas de dictaduras con el tradicional “Kupia Kumi”, más un diccionario de secuelas que sólo han servido para vergüenza y desprestigio socioeconómico interno y externo. De manera que, partido y política, sólo son el arte y conversación científica de capital para capitalistas. Un pequeño ejemplo:

Cuando nosotros votamos lo hacemos por un partido, un presidente, un vicepresidente, tanto diputados, alcaldes y concejales para más luego recetarse el menú sofisticado de sus privilegiados. Que a saber son: embajadores, cónsules, cancilleres, ministros y presidentes de instituciones, etc., etc.

Todas estas singulares personas son agraciadas con las siguientes prebendas: sueldos fabulosos, tarjetas de créditos, combustible, vehículos con vidrios oscuros para no ser identificados, inmunidad o impunidad y que para el colmo de los males, en agradecimiento, nos castraron la Suscripción Popular para exigirnos el voto forzado.

Compañeros:

Nicaragua tiene hombres y mujeres que la aman y la defienden, pero a esos hay que protegerlos y ayudarlos. ¿Cómo? Cuando se nos llegue la hora cero y tengamos en nuestras manos la hoja de votación. No comulguemos por partidos, ni en cascada, hagámoslo por personas que no tengan oscurantismo político, ni cuentas pendientes con el erario y el abuso de poder. Para que de manera cívica y civilizada sirva como una lección a los partidos y aprendan a usar un colador que los limpie de esta lacra que ensucia los colores azul y blanco de nuestra amada patria.

Rubén Rivas Rubio

Juigalpa, Chontales.  

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: