Derechos de propiedad

Señor Director: Con mucha sorpresa -y mucha pena- me doy cuenta, que LA PRENSA defiende el derecho a la propiedad privada si y sólo si tal derecho lo goza un nicaragüense de nacimiento. ¿Cómo se puede interpretar de otra forma la publicación de primera plana sobre los Cayos de Perlas, puesto que LA PRENSA deduce […]

Señor Director:

Con mucha sorpresa -y mucha pena- me doy cuenta, que LA PRENSA defiende el derecho a la propiedad privada si y sólo si tal derecho lo goza un nicaragüense de nacimiento.

¿Cómo se puede interpretar de otra forma la publicación de primera plana sobre los Cayos de Perlas, puesto que LA PRENSA deduce del artículo 10 Cn. -que define el concepto de la soberanía- que el Estado (!) es dueño (Derecho Civil) de todas las tierras del territorio nacional?

Esto es una aberración tan grande, que ni siquiera se les ocurrió a los sandinistas en su tiempo. Nos manda de regreso al siglo XV, donde el rey era dueño legal de todo y los súbditos lo recibieron solamente de feudo, con la interpretación ‘moderna’: hay que ser nicaragüense de nacimiento para tener propiedades.

Combinado este concepto aberrado con xenofobia -qué importancia tiene, que es alguien de origen griego que vende a extranjeros-, por seguro los inversionistas extranjeros van a recibir la señal claro: no invierta a largo plazo en Nicaragua, mucho menos en inmobiliarias o terrenos, porque -en el caso de los casos- se puede despojarte en un abrir y cerrar de ojos constitucionalmente y nadie te va a defender. Cabe señalar en este contexto que ni empresas ni extranjeros pueden recurrir de amparo contra actos arbitrarios del Ejecutivo, como dicta la misma ley de amparo o sea están indefensos completamente.

Imputar al inversionista, que el país no cumplió con sus obligaciones de protección del medio ambiente no tiene cabida tampoco: la misma Constitución establece que nadie está obligado a hacer lo que la ley no manda ni impedido a hacer lo que la ley no impida. Del mismo artículo se puede deducir, que el inversionista no ha violado ninguna ley vigente o aplicable. Exigir al extranjero que haga lo que no se exige a los nacionales, de nuevo manda una señal clara: cuidado, en Nicaragua se juega con dados cargados.

Como punto sobre las íes, recomiendo clases de inglés para sus redactores: no se ofrece las islas en venta (sale) sino en arrendamiento (leasing), como muestra claramente la página WEB reproducida.

Cornelio Hopmann

cornelio@avemaria.edu.ni  

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