- Ante el favoritismo de Bonds y Kent, Edmonds entra en la pelea por el Más Valioso de la Nacional
Edgard Tijerino M. [email protected]
He estado leyendo casi todo lo que se ha escrito sobre Barry Bonds y Jeff Kent, los dos peloteros de San Francisco, considerados como los más fuertes aspirantes al título de Más Valioso en la Liga Nacional, y naturalmente, no puedo discutir lo impresionante de sus cifras ni su nivel de importancia. Los dos se excedieron. De eso estoy claro.
¿Y qué decir de Mike Piazza?… Pese a que defensivamente puede ser discutible en algunos aspectos, su contribución para la causa de los Mets, salta fácilmente a la vista.
Pero, ¿Y Jim Edmonds?… Para mí, fue el pelotero más incidente en la conquista del banderín de división por parte de un equipo.
Chequeen a los Gigantes cuando Bonds no estuvo o Kent bajó de ritmo. Ellos continuaron para saltar encima de Arizona y distanciarse convenientemente… Valentine de los Mets, admite que es difícil fijar un factor clave entre los Mets ante tantas piezas vitales para quedar segundos de los Bravos en el lado Este.
¿Qué hay de un equipo que pierde el bate de Mark McGwire a media temporada y continúa creciendo como si el fenomenal bateador permaneciera en el line-up hasta asegurar, antes que cualquier otro equipo de la Liga, el pasaporte a los Play Offs?
Corazonada, intuición pura, sospecha certera, sexto sentido… Llámenlo como quieran, pero cuando los Cardenales sacaron a Jim Edmonds de los Angelinos de Anaheim, adquirieron un factor de seguridad para avanzar a la postemporada.
McGwire, víctima de un agudo problema muscular en una de sus rodillas, sólo tomó 236 turnos al bate en éste 2000, después de 521 en 1999… En menos de la mitad, llevaba 30 jonrones, es decir, que parecía algo seguro otra temporada con más de 60, que hubiera sido su tercera consecutiva, y una nueva aproximación a las 150 carreras empujadas.
A la altura del Juego de Estrellas Big Mac había conectado 30 jonrones. Fue entonces que entró a la lista de incapacitados, y regresando en los últimos días de septiembre como emergente, agregó dos jonrones más conformándose con 73 remolques.
Cierto, llegó Will Clark para un gran trabajo, pero fue Jim Edmonds quien asumió el liderazgo, quien se convirtió en decisivo durante las arremetidas, quien fue un factor de permanente estímulo.
Si agregamos la trascendencia que alcanza Edmonds como jardinero central robando extrabases, amputando intentos de atrevimientos, garantizando seguridad, ahí tienen ustedes la más poderosa razón del éxito de los Cardenales.
Una peligrosa lesión en el hombro derecho, hizo temer por el futuro de Edmonds en 1999. Entre el 30 de marzo, en las puertas del Play Ball, y el 2 de agosto, Edmonds estuvo fuera de combate, regresando con cierta discreción.
Necesitados de un buen jardinero central, los Cardenales fueron tras él mientras fortalecían su pitcheo, y lo atraparon.
Edmonds fue grandioso en cierta forma durante la temporada del 2000… El bateó .382 con 8 jonrones y 22 empujadas en abril. Eso fue sólo una señal… En julio, sin McGwire, volvió a conectar 8 jonrones con 22 producidas redondeando .396, y cuando comenzó a perder ritmo, ya San Luis era dueño absoluto del liderato en el Centro de la Liga Nacional.
Edmonds cerró con .295, 42 jonrones y 108 empujadas y 129 anotadas asumiendo un liderazgo que McGwire dejó vacante… El gritó “Aquí estoy yo” y el equipo siguió creciendo… Cierto Bonds que busca su cuarto JMV (306-49-106) y Kent impresionante (334-33-125), son los favoritos con Piazza detrás, y nadie va a lamentarlo por Edmonds, aún admitiendo que sin él, los Cardenales podrían haber sido desplazados.
