- Hondureños implicados fueron absueltos por una jueza, pero Enitel apeló la sentencia y espera que el Tribunal de Apelaciones de Managua se pronuncie
Roberto Orozco B. [email protected]
Los hermanos Mario y Javier Gómez Sagastume, ambos de origen hondureño, intentan recuperar los equipos electrónicos que les fueron quitados por el Juzgado Octavo de Distrito del Crimen, luego que se les comprobó su participación en el delito de fraude telefónico contra la Empresa Nicaragüenses de Telecomunicaciones (ENITEL), según informó a LA PRENSA una fuente judicial.
Los Gómez Sagastume, junto a ocho nicaragüenses, fueron procesados judicialmente a finales de septiembre pasado por haber montado en la Colonia Cristian Pérez, cerca de donde fue el cine Rex, un telepuerto para violar las regulaciones establecidas por Enitel y efectuar llamadas telefónicas al extranjero a un costo más bajo. Esto sabotea el servicio reglamentado y genera ganancias jugosas para los dueños de los telepuertos, según Enitel.
De acuerdo con la información, los Gómez Sagastume hicieron llegar a un funcionario de Enitel la factura falsificada número 65452, de la empresa Data Plus, con sede en Miami, para que confirmara que los equipos tienen un valor de 20,082 dólares y, según la denuncia, ofrecen 10,000 dólares para que se les entreguen sin conocimiento ni autorización de los gerentes de esta empresa telefónica.
Este equipo está compuesto por un aparato Kilomux 200 marca RAD, un módem satelital Datum/Sistems 2100, un Data Switch Omega, un módem Robotics, una extensión eléctrica Sancilal, LNC (Rx, Tx) Anasat, una antena parabólica Channel Master de 1.2 metros, cables telefónicos, una caja telefónica para intemperie, desarmada y una computadora HP Vectrauna. Todo esto tiene un precio real de 137,000 dólares.
LA EXPLICACIÓN DE LOS PERITOS
Según los ingenieros José Leonel Plazaola Prado y José Manuel Arcia Salmerón, ambos consultados como peritos por la jueza Regina Escobar durante el proceso judicial número1268/2000, todos estos aparatos servían para transmitir y recibir señales de fax o llamadas telefónicas, al usar una conexión satelital propia (incluyendo su estación terrena VSAT). Para controlarlo solamente se necesitaba una computadora con un programa especial de administración, la cual está ubicada en la ciudad de Fort Lauderdale, Florida, EE.UU. El equipo podía, incluso, ser utilizado remotamente.
En la sentencia número 810 que dictó la juez octavo de Distrito del Crimen, los Sagastume y los ocho nicaragüense implicados fueron absueltos definitivamente porque el Código Penal no estipula entre sus normas este tipo de delitos (fraude telefónico).
“Esta es la razón por la que estos ciudadanos hondureños intentan recuperar estos equipos fraudulentamente”, señaló la fuente judicial.
Sin embargo, Enitel apeló esa sentencia. Mientras esperan que el Tribunal de Apelaciones de Managua se pronuncie al respecto, se estudia la posibilidad de introducir en la Asamblea Nacional un anteproyecto de ley para sancionar estos delitos.
Guate mojado
Los equipos están valorados en 137 mil dólares, pero los hondureños pretenden obtenerlos por sólo 10 mil dólares.
Presentaron una factura falsificada, según la cual, los equipos cuestan 20 mil dólares.
Los aparatos servían para transmitir y realizar señales de fax o llamadas telefónicas al usar una conexión satelital propia