Maricely Linarte [email protected]
En un ambiente festivo culminaron las fiestas patronales de León, en honor a la Virgen Nuestra Señora de La Merced, después que cientos de peregrinos de esta ciudad viajaron como en años atrás, hasta las ruinas de León Viejo para venerar a su patrona.
En medio de la pobreza de esta comunidad ubicada cerca del volcán Momotombo, resaltó la fe de los católicos quienes decoraron las humildes calles arenosas con matas de maíz, palmas y globos con los colores de la Iglesia, para recibir la imagen que llegó a las diez de la mañana de ayer.
Los niños de la banda escolar de la comunidad también participaron en la bienvenida de la imagen, cuando la acogieron con el redoblar de los tambores y la acompañaron en todo el recorrido que realizó por las calles de León Viejo.
Después de caminar desde la entrada de la comunidad hasta la ruina de la primera Iglesia de La Merced, bajo el candente sol, los peregrinos se concentraron para rezar con devoción un rosario a la patrona y venerarla con cantos religiosos.
Esta tradición, como lo define Pedro Leiva, miembro desde hace 10 años de la Hermandad de la Virgen de Mercedes, se realiza el segundo domingo del mes de noviembre, como cierre de las fiestas patronales de León.
“Como fue en este lugar de donde salió la imagen, nosotros la traemos a su antiguo templo, para culminar las fiestas”, dijo Leiva. Luego mencionó que la imagen es sacada del templo de León, sólo bajo custodia de los 60 miembros de la Hermandad, para llevarla a la Iglesia de La Paz Centro desde el sábado, donde fue venerada con oraciones y cantos. “Al siguiente día la traemos hasta León Viejo, donde también es recibida por sus fieles”, agregó.
Promesantes agradecen favores recibidos
El pequeño templo de La Merced, en la comunidad Momotombo, fue escenario de un sinnúmero de promesantes y peregrinos que acudieron para agradecer de diferentes formas, los favores recibidos de Nuestra Señora de La Merced.
Niños alzados en el aire para lograr tocar la túnica de la imagen, devotos persignándose frente a ella y otros en la lucha de comprar estampas, llaveros, novenas, entre otros artículos alusivos a la Virgen, también fue parte del cierre de las fiestas patronales.
Encender velas, entrar de rodillas desde la puerta central hasta el altar mayor, rezar un rosario, asistir a la eucaristía en acción de gracias, fueron las principales representaciones de fe, al igual que las peregrinaciones que arribaron desde los municipios de León, La Paz Centro y comarcas lindantes a la comunidad.
