Lucía Vargas C.Corresponsal/[email protected]
Un primer encuentro se dio entre la UNA (Universidad Nacional Agraria) y el municipio El Rosario, después que concretizaran un convenio de ayuda para sacar adelante la producción y hacer de este poblado un rincón de productores vivos.
La firma que hizo la alianza productiva inició con un taller de Análisis de la Problemática Agroforestal del municipio, en que participaron unos cuarenta campesinos, entre los que había productores y miembros de cooperativas, quienes plantearon sus necesidades a los ingenieros de la UNA.
Capacitación para el manejo de químicos, para el manejo de tierras ociosas y para la producción en los períodos secos, fueron las peticiones.
Además de enfocar problemas en los análisis de suelos, en la diversificación de la producción, financiamiento con préstamos revolventes y la falta de silos, entre otras cosas fueron expuestas.
Carlos Rizo, director de Investigación, Extensión y Posgrado de la UNA, dijo a LA PRENSA que es la primera experiencia hecha entre la universidad y un municipio, por lo tanto, es un compromiso para ellos dar seguimiento a los productores locales en vías de ayudarles a solucionar sus problemas.
El Taller Diagnóstico incluyó charlas sobre agricultura sostenible, a cargo de Francisco Salmerón, quien planteó a los asistentes que las ventajas que la zona del Pacífico posee ante la zona Norte es bastante grande, porque hay más vías de comunicación en buen estado y más servicios de producción, “en cambio en el Norte están concentrados los municipios más pobres del país”, dijo.
Pese a esto los productores se quejaron y demandaron apoyo directo para poder salir avantes, ante la situación que los embarga. Luego de este taller la UNA hará un exhaustivo trabajo de campo para verificar las necesidades en el propio terreno y así poder vincular la parte académica con la investigación.
UNA OFRECE BECAS
La Universidad Agraria ofreció entre la ayuda becas de estudio para aquellos jóvenes que sean bachilleres y que están interesados por una carrera agropecuaria. La primera beneficiada fue Ana Vega Jirón, quien solicitó una beca para su hijo, en vista que no tiene dinero para enviarlo a estudiar.
Vega Jirón es miembro de la Cooperativa La Campesina, y participó en el encuentro junto a Aidalina Vega, vicepresidenta de dicha cooperativa, quien a la vez expresó tener confianza en este nuevo convenio para lograr que la cooperativa que aglutina sólo a mujeres, 220 de todo el departamento, salga adelante.
