LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Traspaso de alcaldías

Todos los activos con los que cuenta una alcaldía, ya sean estos físicos o financieros, pertenecen a la comuna o municipalidad. No son propiedad privada de las personas que trabajan en ellas. Lo anterior es válido tanto para la Alcaldía de Managua como para cualquiera de las otras 150 municipalidades del país. En consecuencia, ningún funcionario o empleado edilicio tiene derecho de apropiarse de uno solo de esos bienes, sean ellos caros o baratos, nuevos o usados, grandes o pequeños. Cualquiera que tome para sí uno de esos activos comete el delito de robo y debe ser penalizado.

Recientemente ha habido denuncias de que en la Alcaldía de Managua se han estado sustrayendo computadoras, vehículos, impresoras, documentos, etcétera. Hay que señalar, sin embargo, que tales acusaciones no han sido documentadas ni probadas por los denunciantes, quienes dicen preferir el anonimato por “temor a represalias”. El alcalde de Managua, don Ismael Mayorga, ha negado enfáticamente que tales actos estén sucediendo, y mostró documentos que prueban que los vehículos que sus acusadores dicen que los sustrajo de la Alcaldía, fueron comprados en los Estados Unidos y que pertenecen a su esposa e hija. Asimismo, el señor Mayorga ha insistido en señalar que todos los bienes de la comuna están debidamente inventariados, que los directores de cada división o departamento son personalmente responsables de ellos, y que el traspaso de los mismos se hará de manera íntegra y transparente a las nuevas autoridades edilicias en las fechas que la ley establece.

En período de elecciones, tanto antes como después de su celebración, es normal esperar que los ánimos partidarios se agiten, y que se creen suspicacias y desconfianzas que, por lo general, terminan manifestándose en acusaciones interpartidarias de todo tipo. Esas actitudes tienden a magnificarse en aquellos casos en los que —como en la Alcaldía de Managua o la de Jinotepe, por ejemplo— se traspasará la administración municipal de un partido político a otro; del PLC al FSLN en Managua, y del FSLN al PLC en Jinotepe. Lo común es esperar que la administración entrante acuse a la saliente de malos manejos y de apropiación indebida de bienes, aún sin tener evidencias en concreto, para tratar de esa manera de prevenir que el hurto de activos se dé en la realidad, o para, cuando menos, infligir un castigo moral a la otra parte.

Tales actitudes no deberían de darse, aunque por desgracia, en nuestro país está todavía vivo el recuerdo del saqueo de los bienes del Estado por parte de miembros del Frente Sandinista durante el período de transición de febrero a abril de 1990, cuando ese partido perdió el poder no sólo en la Alcaldía de Managua, sino en la mayoría de los municipios del país, en la Asamblea Nacional y en la Presidencia de la República misma.

Por otra parte, también es justo reconocer que en materia de traspaso de oficinas estatales hemos mejorado mucho desde entonces. Así vemos cómo después de las elecciones de 1996, el traspaso de gobierno de manos de la Presidenta Violeta Barrios de Chamorro a las del Presidente entrante, Arnoldo Alemán Lacayo, se hizo de manera ordenada y transparente. Este no es el momento de retroceder y de volver a los mismos vicios del pasado.

Mientras en 1996 —de entre las plazas electorales consideradas más importantes— sólo la Alcaldía de Somoto pasó de manos de la UNO al FSLN, esta vez serán 5 —Managua, Chinandega, Matagalpa, Juigalpa y San Carlos, y probablemente 6 si incluimos Bluefields, que está en disputa— las que pasarán de manos liberales a manos sandinistas, en tanto que sólo una, Jinotepe, pasará del FSLN al PLC. No sería entonces nada extraño escuchar acusaciones mutuas de sustracción de activos en todas o en algunas de esas alcaldías.

Esperemos que las municipalidades que cambiarán de administración tengan todos los activos debidamente inventariados, y que el traspaso se haga en completo orden y con plena diafanidad. En los casos en los que haga falta algo, habrá que exigir responsabilidad a quien corresponda. La ley así lo exige, y el pueblo de esos municipios así lo merece.  

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: