María A. Flores Argüello
Muchas personas visitan a sus doctores con la idea de recibir consejos de nutrición. La gente espera que los doctores sepan sobre cosas de salud. Pero aunque los médicos sean sabios en lo que respecta a salud en general, ¿son ellos los mejores para aconsejar y dar la información acertada sobre nutrición? Para que sean acertados sobre este tema deberán estar al día sobre los últimos descubrimientos de la nutrición y dietética.
Solamente un cuarto de las universidades en los Estados Unidos de América llenan el requisito de dar clases de nutrición. Los propios estudiantes de medicina reconocen que esto es demasiado poco. Para sacar un título de “Bachelor of Science in Nutrición” el requisito que tienen que llenar es de 40 clases o sea 1.800 horas de instrucción en clases. También es requisito trabajar por lo menos dos años en el área de nutrición o sea en un hospital o en alguna clínica. Estos requisitos son exigidos en las universidades aprobadas por la American Dietetic Association ADA. Algunos de estos requisitos son exigidos para el programa de la enfermería. Las clases incluyen Bio-química, Microbiología y Psicología.
Los médicos sabiamente remiten a sus pacientes a un o una nutricionista calificada. Cada tipo de doctor es un experto en su área de especialidad. Lo importante es que los médicos trabajen en combinación con los nutricionistas, para que el paciente tenga los resultados mejores para su tratamiento.
¿Cómo identificar a un nutricionista cuando sus credenciales son falsas?:
Existen muchas personas que dicen que son consejeras de nutrición, dietéticas o nutricionistas cuando realmente no lo son. El nivel mínimo de educación es un título de “Bachelor of Science in Food and Nutrition” de la universidad calificada. Este título requiere cuatro o cinco años de estudio. En cambio una nutricionista falsa puede presentar un título de un programa de nutrición de seis meses. En algunos colegios venden los certificados a cualquiera que lo pague.
Los consejos de una persona que no es calificada puede hacerle daños irreversibles a una persona saludable. No tenga miedo de pedir ver el título de su nutricionista. Cuando lea un artículo fíjese si el autor es calificado. En muchos casos, su salud depende de Ud. mismo. No acepte consejos médicos sin saber más de las credenciales de esa persona. ¡La gente sabia busca información!
* La autora es graduada en nutrición en Loyola University of Chicago.