Olvídate de él y comienza a pensar en ti

Estimada Psicóloga:Tengo 26 años, y quiero contar lo que me sucedió en una relación de pareja que duró tres años y siete meses, con un chico de (25 años), la cual fue infructífera desde mi punto de vista, pues pensé que todo el tiempo que convivimos había madurado este lazo, después de llevar a cuestas […]

Estimada Psicóloga:Tengo 26 años, y quiero contar lo que me sucedió en una relación de pareja que duró tres años y siete meses, con un chico de (25 años), la cual fue infructífera desde mi punto de vista, pues pensé que todo el tiempo que convivimos había madurado este lazo, después de llevar a cuestas problemas familiares, económicos y otros inconvenientes que son comunes en la pareja.

Todos los esfuerzos que personalmente dediqué para que todo fuera en pro de aquel gran amor, se desbarató de un día para otro, pues me enteré que andaba de novio con una muchachita de (19 años), y esto era público, todo el mundo lo veía con ella muy fresco de la mano y ¿sabe qué? a la media cuadra de donde vivíamos, esto era el colmo de la desfachatez y si como esto fuera poco me di cuenta también que aún convivía con su ex compañera, algo que para mí era totalmente nuevo como la aventura recién adquirida. ¿Cómo lo hacía si nunca observé actitudes anormales? ¿Es que acaso existen mujeres con tan poca vergüenza y autoestima? ¿Y esta niña qué espera de este hombre si es tan inmaduro como un adolescente? Quiero decirle que ellas dos estaban perfectamente enteradas de nuestra convivencia.

La verdad, me sentí tan confusa y herida pero con una determinación grande y sólida. Lo mejor era dejarlo, fue algo duro y triste todo el tiempo que habíamos pasado juntos se desvaneció esa tarde que se lo comuniqué y no contestó ni asumió ninguna actitud y hasta hoy no volví a verlo, ya ha transcurrido un mes y me doy cuenta que aunque esta decisión fue dolorosa valió la pena, pues me di cuenta que nunca me quiso y estaba albergando falsas expectativas de alguien que no valora la dedicación y el sentir de su pareja.

Respuesta:

Tomar decisiones importantes y determinantes en nuestras vidas casi siempre nos deja una sensación de confusión y de culpa. Siempre he hecho énfasis que cuando una relación concluye el sentimiento hacia esa persona es lo último que desaparece.

Además, hemos aprendido a relacionar amor con sufrimiento asumiendo así una actitud de “Más vale lo viejo conocido que lo nuevo por conocer”. Es por esto que muchas veces decidimos continuar con una relación que nos hace daño por no asumir el riesgo que implica la búsqueda de algo nuevo.

Es también parte de nuestro aprendizaje responsabilizar a otras mujeres de las conductas y comportamientos mostradas por nuestros compañeros. ¿Por qué culpas a otras de lo que él en su sano juicio asumió? Él es un adulto quien por todas las ventajas que la sociedad le confiere engaña, abusa y hiere.

¿Por qué preguntas: qué esperan las otras de él?, cuando lo más importante es de qué estás segura vos. Si ya tomaste una decisión definitiva por qué permites que él siga invadiendo tus pensamientos y sentimientos.

Todas las decisiones que implican pérdida se viven con dolor, tristeza, frustración y muchas veces rabia y éstas necesitan tiempo para sanar. Pensar en cómo pudo haber sido no hace que estas sensaciones desaparezcan, al contrario les da vida.

Fuiste valiente al tomar esa decisión, ahora sé inteligente para mantenerla, ten la seguridad que allí prevaleció tu integridad y lo mucho que no pudo ser porque él así lo quiso, vos diste todo para que esa relación funcionara, pero una relación necesita del empuje de dos.

Ahora, deja de pensar en lo que va a ser de la vida de él, preocúpate por conducir la tuya, descúbrete, prepárate, sé parte activa en tu desarrollo. Date el permiso de conocer a otras personas honestas, leales y maduras. Sé capaz de guiar tu vida hacia el rumbo que vos elijas. Sé feliz.

Lic. Karla Olivares Pérez

Psicóloga Integral

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