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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Nemesio Porras captado aquí mientras se desempeñaba como coach del Bóer juvenil. Más adelante desea ser el manager. LA PRENSA/ARCHIVO.

Nemesio: “Quiero ser manager”

Edgard Rodríguez C. [email protected] Dicen que cuando Ted Williams fue colocado al frente de los Senadores de Washington, reunió a sus jugadores y les dijo: ¡a batear!… este juego se gana haciendo carreras… Y las hicieron. Pero había más detalles en el juego que no fueron considerados y a los pocos meses, el prodigioso bateador […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Dicen que cuando Ted Williams fue colocado al frente de los Senadores de Washington, reunió a sus jugadores y les dijo: ¡a batear!… este juego se gana haciendo carreras… Y las hicieron. Pero había más detalles en el juego que no fueron considerados y a los pocos meses, el prodigioso bateador conocido como “la estaca espléndida” estaba despedido.

Más adelante vimos fracasar a Pete Rose con sus Rojos de Cincinnati. Dicen que exigía tanto a sus jugadores como lo hacía con él mismo cuando brillaba en los terrenos. No se pudo y eso, unido a sus dificultades con las apuestas, socavaron su futuro como timonel… Estos son dos casos, pero el juego está lleno de ex estrellas que fallan como mentores.

“Por lo general, el que ha sido buen jugador, lo logra por su talento y no propiamente por su esfuerzo al aprender o desarrollar ciertas variantes en el juego… En cambio, el malo tiene que estar inventando y preguntando para poder sobrevivir. Eso lo lleva a incrementar sus conocimientos y a veces al éxito”, explica Pedro “El Pelón” Torres.

Nuestro medio tiene también sus ejemplos. Ernesto López no duró mucho en Granada. Y peor aún, porque se puso a jugar y dirigir a la vez. Julio Medina tuvo una estadía muy breve y desafortunada en el San Fernando y lo mismo ocurrió con Roberto Espino en el Bóer. En cambio, Omar Cisneros ha tenido éxito y Adalid López está fajado con el Rivas.

Nemesio Porras desea subvertir los conceptos y pensando en la posibilidad de conducir un equipo, una vez que concluya su carrera, está dedicado a consultar y aprender sobre ese difícil oficio, que suele ser equivalente a caminar sobre una cuerda sin red abajo. De un día para otro te pueden remover, pero no por ello deja de ser atractivo y excitante.

“Sé que no es fácil, pero me atrae mucho y me gustaría probar”, dice el inicialista de los Indios, que recién ha llegado a 1,500 hits en su carrera… “Siempre estoy preguntando a gente como Espino, Julio Mairena y Pedro Torres para estar preparado cuando me tenga que retirar y a lo mejor se me brinda un chance”, agrega el toletero capitalino.

La meta más inmediata de Porras es contribuir al avance del Bóer a la conquista de un campeonato más en nuestro béisbol. Sin embargo, también piensa en los 2 mil hits, una cifra que de plano lo aseguraría todavía más en la historia y lo convertiría quizás, en el patrón por el que habría que medir a los cañoneros del futuro en la pelota pinolera.

“Mi cálculo es que jugando unos cuatro o cinco años más, puedo llegar a los 2 mil hits. Lo clave es tener salud y hasta ahora he estado bien gracias a Dios. Sin embargo, me voy a esforzar al máximo para alcanzar esa cifra, aunque tenga que jugar mis últimos años como bateador designado, pero lucharé al máximo”, sostiene el artillero del Bóer.

Los buenos jugadores no han sido necesariamente buenos dirigentes, pero Nemesio da la impresión de estar lo suficientemente motivado como para tratar de subvertir el concepto.  

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