- El liderazgo de Rodríguez estará bajo escrutinio con los Rangers. En Seattle
siempre compartió responsabilidades
Edgard Tijerino M. [email protected]
DESDE MIAMI.- Se supone que un pelotero con promedio salarial de 25.2 millones de dólares por temporada, puede o quizás está obligado a cargar con un equipo sobre sus espaldas empujándolo lo más largo posible, esto es a la postemporada y la Serie Mundial… Los Rangers de Texas lo creen… De no ser así, ¿por qué pagarle tanto a Alex Rodríguez?… 252 millones por 10 años, es como adquirir una póliza de seguro, pero es al mismo tiempo, en cierta medida, un riesgo… Alex ya sabe lo que es entrar a la lista de inhabilitados.
El posible mejor pelotero del juego onza por onza, comenzará a funcionar bajo presión… En Seattle, Alex estuvo a la sombra de Ken Griffey Jr. Registrando comportamientos espectaculares. Nunca se le responsabilizó al máximo, ni siquiera cuando se fue Griffey a los Rojos en el 2000 y Seattle se aproximó a su primera Serie Mundial antes de rebotar ante los Yanquis.
Ahora con Texas, todas las miradas serán para él, todas las expectativas estarán rodeándolo tanto en el campo como en el cajón de bateo, su actuación estará siendo sometida a escrutinio y sus cifras sujetas a comparación con el desmesurado salario.
El ¿cuánto significa cada hit, cada jonrón y cada empujada de Rodríguez?, estará a la orilla del cuánto vale cada uno de esos esfuerzos.
Griffey no pudo empujar a los Rojos, y sus cifras quedaron cortas de acuerdo a sus antecedentes. En el primer año de gran contrato, no respondió a las exigencias… ¿Podrá hacerlo Alex?
Los Rangers, aplicando el sentido práctico, conscientes que un pelotero no puede hacerlo todo, así sea Ernie Banks, o Ted Williams, agregaron a su linen-up al venezolano Andrés Galarraga para utilizarlo como Bateador Designado, y al tercera base de solidez comprobada y bateo productivo Ken Caminniti… Esa inyección, más el aporte de Iván Rodríguez, el mejor catcher-bateador del béisbol, y del cubano Rafael Palmeiro, que debería de ser mejor promocionado por sus actuaciones convincentes, permiten al manager Johnny Oates estructurar un line-up altamente agresivo, capaz de agobiar a cualquier lanzador.
La historia de Alex Rodríguez tiene una base de humildad seductora… El fue un niño de la pobreza, hijo de una esforzada mesera con doble turno que llegaba a casa a contar las propinas, soñando con reunir unos 60 dólares diarios para costear los gastos de una vida decente mientras el chavalo crecía.
Ella esperaba ver coronado su sacrificio con un hijo profesional, pero escrito estaban que el guante y el bate desplazarían ese intento, y como escolar, Alex mostró esa formidable “materia prima” que lo llevó al estrellato muy joven.
Ahora es su madre quien le ayudará a contar los billetes de su espectacular salario… Ella no tendrá que buscar cada sábado, cómo comprar la lotería de Florida teniendo un tesoro en casa.
Rodríguez y los Rangers debutarán en Puerto Rico contra los Azulejos de Toronto, el equipo de Carlos Delgado… Trataré de estar ahí, y tengo una idea clara de la imagen de Alex, tomando el lugar que Ken Griffey ocupó en Seattle apoderándose siempre de la pista del centro… Atrapado entre micrófonos, cámaras y libretas… Todos queriendo tomar un pedazo de él, hoy más que nunca, cuando debe responder como el mejor pelotero del juego.
Texas lo considera una garantía, pero es al mismo tiempo, en cierta medida, un riesgo.
