Edgard Rodríguez C. [email protected]
Este año, los dueños de equipos de Grandes Ligas, parecen haberse tomado más en serio que nunca, la frase aquella de que “los títulos se ganan en la mesa de negociaciones”. Y sin miramientos se han lanzado a la búsqueda del mejor material disponible, aún a costa del riesgo que implica una probable quiebra por la extensión y monto de los contratos.
El telón de las negociaciones ha sido bajado y los Rangers de Texas que han capturado a Alex Rodríguez y los Medias Rojas, que le arrebataron a los Indios a Manny Ramírez, han adquirido los mejores ejemplares, en un año en el que también visitaron el mercado Mike Mussina, firmado por los Yanquis y Mike Hampton, quien subió hasta Colorado.
Se trata sin duda, de dos excelentes firmas. Rodríguez proporcionará una mejoría desde todo punto de vista a los Rangers, en una posición en la que el año pasado se recibía aporte defensivo sobre todo. Ahora tendrán un sólido cuarto bate junto a Iván Rodríguez, Palmeiro, Galarraga y Caminiti, mientras la defensa también elevará su nivel con la habilidad de Alex.
Boston adquiere en Manny Ramírez, al primer jardinero de poder desde los días de Jim Rice y Fred Lynd. Y el “Fenway Park” parece el escenario adecuado para observar un incremento en su productividad, de por sí muy alta. Ramírez viene de batear 351, con 38 jonrones y 122 carreras impulsadas, cifras más que respetables, pese a perder 44 juegos debido a lesiones.
En el caso de los Medias Rojas, Ramírez es justo lo que necesitaban para fortalecer su chance de destronar a los Yanquis en la división Este, pero sobre Texas, lo que aún no explican es quién va a lanzar. Incluso, se especula que podrían perder a John Wetteland, el espectacular taponero que enfrenta serios problemas en la espalda. Eso crearía un enorme hueco en el club.
“Por supuesto que celebramos la llegada de Alex, pero no estamos en una situación perfecta. No tenemos un staff con ganadores del Cy Young. Así que aún se debe realizar un esfuerzo de gran magnitud para avanzar en los play offs”, señala el manager de los Rangers Johny Oates, como advirtiendo a los dueños del conjunto la necesidad de solventar esas necesidades.
En dos palabras, Rodríguez es probablemente el mejor jugador del béisbol, pero eso no es lo suficientemente bueno como para empujar a los Rangers a la postemporada. Texas necesita algo más y eso es pitcheo. Boston en cambio, adquiere un legítimo cuarto bate para situarlo en el medio de un line up bien agresivo, pero que no disponía de un limpia-bases como Ramírez.
Lo esencial será el nivel de funcionamiento que cada ficha consiga una vez puesta en marcha la campaña. Por ahora todo es teoría, pero si efectivamente los títulos se ganan desde la mesa de negociaciones, da la impresión que Boston, más que Texas, va en la dirección correcta.