- Volvieron a inyectar en ratones restos de moluscos en mejillones y los
resultados fueron negativos - MINSA continúa monitoreo
Karla Marenco L. [email protected]
Las muestras biológicas de mejillones provenientes de El Ostional, inyectadas ayer a ratones, mediante la técnica del “bioensayo en ratón” para detectar la presencia de toxinas de “marea roja”, resultaron nuevamente negativas, según la doctora Magda Lanuza, responsable del Departamento de Microbiología de Aguas y Alimentos del Centro Nacional de Diagnóstico y Referencia (Cenadre).
LA PRENSA estuvo presente al momento que se realizó la prueba en dos ratones blancos pequeños, cuyo peso no sobrepasó los 23 gramos, pero éstos no tuvieron ninguna reacción negativa que indicara la presencia de dinoflagelados tóxicos o “marea roja”, del tipo Pyrodinium bahamensis, que es el que históricamente afecta a las aguas centroamericanas.
El recorrido aéreo que realizaría ayer el Ministerio de Salud en un helicóptero del Ejército sobre las aguas del Pacífico se pospuso para el jueves de esta semana, pero persiste el monitoreo continuo de las aguas del Pacífico porque aún no se descarta del todo la posibilidad de “marea roja”.
La doctora Lanuza explicó que existen diferentes géneros de dinoflagelados y que aunque están presentes en las aguas, algunos de ellos son tóxicos y su aumento es el que causa daños a la salud de las personas.
A simple vista en el mar, las manchas no necesariamente tienen que ser rojizas, sino también de color amarillento o pardo, esto depende del tipo de dinoflagelados, según la experta.
Los tres géneros de dinoflagelados tóxicos que han sido detectados en América Latina son el Gymnodiniun catenatum, el Alexandrium tamarensis, el Pyrodymium bahamensis.
En 1981 se registraron 98 casos de intoxicación y un muerto en la India. En 1991 se reportaron 20 casos de intoxicación en México y tres muertes por el dinoflagelado Pyrodymium bahamensis, que es el que afectó a Nicaragua en 1992, dejando 27 personas intoxicadas y un muerto.
“El que nosotros hemos tenido es el Pyrodymium bahamensis. Esta toxina es hidrosoluble (significa que en determinado momento puede estar presente en el agua) y los moluscos como las conchas, mejillones, almejas, acumulan el microorganismo dentro de su sistema digestivo, específicamente en el hepatopáncreas que es donde se concentra el 95% de la toxina”, indicó Lanuza.
Añadió que una vez que los moluscos se cuecen con limón o se cocinan en fuego para ser consumidos, sueltan la toxina y como son termoestables, éstas no mueren, intoxicando a las personas.
Los dinoflagelados tienen forma de quistes y cuando hay cambios bruscos de temperatura y de acidez en el ambiente marino, las toxinas logran desarrollarse y alcanzan su pico máximo. Cuando las condiciones ambientales se normalizan las concentraciones de éstas, comienzan a descender, “es un fenómeno natural que se controla solo”, apuntó la funcionaria.
ENSAYO EN RATONES
La técnica de laboratorio que se utiliza para detectar la “marea roja”, a simple vista no es tan complicada.
– Se limpia la parte exterior del molusco con agua y un cepillo, luego se extrae la carne, se licúa y se le adicionan 10 gramos de ácido clorhídrico (HCL 0.1 N).
– La carne macerada y acidificada con HCL se coloca dentro de otro recipiente con agua para que se cueza a 100 grados centígrados durante 5 minutos.
– Esto hace que salga la toxina de la carne y se eleve a su punto máximo. Luego se pone a enfriar y se mide la acidez (ph) de la muestra, se transfiere a varios líquidos de ensayo y se procede a centrifugar (movimientos) para que el sedimento quede en la parte baja del tubo de ensayo y el líquido sobrenade y pueda tomarse la muestra de un cc que es lo que se le administra al ratón, cuyo peso puede ser de 20 a 23 gramos.
– Después el animal es observado detenidamente durante los primeros 15 minutos para ver su reacción, si en ese tiempo el ratón convulsiona o muere es que hay presencia de toxinas de “marea roja” y dependiendo del tiempo que muere en esos 15 minutos, se puede calcular la concentración de toxinas de “marea roja”.
– La prueba dura alrededor de una hora y se realiza con diferentes tipos de moluscos.
