- El representante de la empresa que ganó la licitación de la distribución de electricidad opina que uno de los puntos por los cuales muchos ciudadanos no han “regularizado” o legalizado, el servicio de energía, es porque en muchas ocasiones hace falta confianza en la empresa
Nidia Ruiz López [email protected]
Hace dos años, cruzó “el charco” para encargarse del proyecto de distribución de la energía eléctrica en Panamá. Hace dos meses, lo trasladaron a Nicaragua para encargarse del mismo trabajo, se trata del español Antonio Pantoja De Andrés, vicepresidente de la empresa Disnorte y Dissur, propiedad del grupo español Unión Fenosa.
Uno de sus grandes retos en el trabajo que emprende en Nicaragua es convertir a las empresas de distribución en instituciones eficientes y en las cuales el cliente tenga confianza.
Nacido en Madrid, es un hombre que cree en la unidad familiar, pilar que le ayuda a soportar la ausencia de sus dos hijos quienes se encuentran estudiando sus carreras universitarias en la capital española. El varón estudia Administración de Empresas y la mujer Periodismo.
Añade que su esposa está contenta de acompañarlo en el proyecto de modernización de las empresas de distribución de la energía eléctrica de Nicaragua.
Pantoja dice que la población de Nicaragua es excepcional, añade que le gusta comer el famoso “gallo pinto”, pero señala que su esposa es la que más se adapta a las comidas.
El vicepresidente de las dos empresas de distribución indica que escogieron invertir en Nicaragua porque consideran que tiene un potencial de crecimiento, además que Unión Fenosa, tiene presencia en Guatemala, Panamá, República Dominicana y México.
Unión Fenosa es grupo empresarial amplio con presencia en muy distintos sectores económicos y que desarrolla sus actividades en un gran número de países. Añade que a partir de los negocios iniciales de este grupo español, como fueron generación y distribución de energía, están creciendo en “nuevas actividades, aprovechando la capacidad de sus activos físicos, de sus infraestructuras y, especialmente a través de la puesta en valor del conocimiento de las personas y la flexibilidad de la organización”.
LP: ¿Unión Fenosa, se podría involucrar en lo que es transmisión y generación de energía y no quedarse sólo en distribución?
AP: La ley lo prohíbe, establece que el distribuidor no puede participar en la generación, solamente con proyectos de 10 megavatios, que evidentemente haremos y serán megavatios limpios, medioambientales, bien de generación eólica, o hidroeléctrica.
En cuanto a la transmisión sólo podemos tener líneas de transmisión y subtransmisión, transmisión secundaria para conectarnos a la red del sistema nacional. Pero si cambian las reglas del juego pues los analizaremos no sólo con cariño y toda la dedicación.
LP: Los proyectos en generación ¿cuándo los estaríamos viendo?
AP: Yo creo que rápidamente, porque lo primero que hay que hacer es identificar cuáles son los proyectos, hacer un estudio de las posibilidades de generación, he visto por la prensa que hay unas posibilidades tremendas de generación de origen hidráulico, más de 2,000 megavatios, eso significaría que Nicaragua se pondría a la cabeza de Centroamérica porque exportaría energía barata.
LP: Qué podemos esperar los usuarios de Unión Fenosa?
AP: Yo creo que Unión Fenosa cree en Nicaragua, eso es sumamente positivo. Hay que pensar que de la privatización sólo Unión Fenosa creyó en Nicaragua, porque incluso de la generación se quedó desierta, la telefonía se ha quedado desierta, es decir los inversores extranjeros están reacios, por el momento, parece ser que no tienen las bases suficientes para atraer la inversión extranjera. Unión Fenosa ha creído en Nicaragua y cree en Nicaragua, eso significa que en el área de la distribución se va a poner en la punta de la tecnología, tecnología de gestión desde el punto de vista del cliente. Como de la tecnología de las operaciones de las redes de distribución y eso evidentemente traerá mejor calidad y servicios a nuestros clientes.
Nos gustaría que la energía fuera más barata y en ese punto de vista nosotros haremos aquello que sea posible para que pudiera disminuir el costo de la energía. Aunque los márgenes desgraciadamente son muy estrechos porque los contratos a largo plazo ya están firmados con Enel y nosotros lo que hemos hecho es que hemos traspasado esos contratos y gran parte de esa energía ya está con un precio determinado. Y evidentemente hay que cumplir esos contratos y eso impedirá que baje a corto plazo la energía. Sin embargo en la medida que vaya creciendo la demanda y fuentes alternativas de generación se instalen en Nicaragua, si se reúnen las condiciones, pues yo creo que tendemos siempre a que la energía sea lo más barato posible.
LP: La privatización de la energía en Nicaragua es nueva, ¿qué esperan de los clientes?
AP: Que tengan confianza que tienen una empresa donde el cliente es lo más importante, pero eso no lo decimos simplemente con palabras, porque sería lo más sencillo decir que el cliente es lo más importante y quedarse allí. Unión Fenosa, su vocación es de servicio al cliente porque sin ellos no tenemos ningún futuro. Como decía el hecho que muchos clientes no tengan regularizados el suministro de energía es debido en muchas ocasiones a la falta de confianza de los clientes en su empresa, a falta de servicio de la empresa a los clientes, eso hace que los clientes muchas veces tomen otras decisiones, tomen otros caminos para suministrarse de energía.
Nosotros con convencimiento, ganándonos al cliente, haciendo que si tienen problemas se le solucionen, vamos a ganar esa confianza y se van a regularizar muchos servicios, porque todo mundo lo que pretende tener es un suministro, poder pagar y estar tranquilamente con seguridad y atención.
No nos gusta hablar mucho porque estamos empezando, porque nos gusta hablar de realidades, dentro de año y medio les podemos enseñar algunas realidades donde se pueda ver y enseñar a nuestros clientes que no hablamos, que ellos son importantes porque efectivamente se han hecho las inversiones necesarias para que tengan un buen servicio.
LP: ¿Cambios que verán los clientes a corto plazo?
AP: Los clientes deben tener paciencia. Una empresa eléctrica es como un gran buque, como un gran petrolero. Cambiar el rumbo cuesta, y es una cosa muy lenta, es una maquinaria muy lenta, cuando entra comienza a frenar dos días antes, cuando tiene una medida importante que tomar.
Les pedimos un poco de paciencia y confianza, porque además el cambio cultural que se tiene que producir en los empleados es muy fuerte, nosotros podemos tener las mejores líneas, los mejores sistemas de gestión, podemos tener la mejor tecnología, pero si nuestros empleados no aceptan, no cambian, no se adaptan a la cultura de Unión Fenosa nuestros clientes seguirán siendo mal atendidos. La gran transformación, el gran reto que nosotros tenemos es el cambio cultural que se tiene que dar en nuestros empleados y que nuestros empleados también tengan confianza en la empresa, que sientan la empresa como suya.
LP: ¿Es cansado el trabajo, cuántas horas se trabajan?
AP: De 8:30 a.m. a 10 de la noche. Le dedicamos muchas horas, pero es muy atractivo el trabajo porque el reto es grande y fuerte y entonces el esfuerzo es muy importante. Pero la satisfacción personal de participar en la transformación de una empresa desde una posición ineficiente a una posición eficiente es un reto no solamente mío, sino un reto de toda la organización.
Aquí vendrá gente panameña, pero también vendrán españoles, cada vez menos, vendrán venezolanos, mexicanos, argentinos, uruguayos, en fin de todas las partes del mundo donde Unión Fenosa está presente, porque transmitirá su cultura y conocimiento a los nicaragüenses, igual que los nicaragüenses en un período razonable de tiempo irán a otros proyectos a otras empresas que Unión Fenosa haya adquirido para enriquecer y transmitir sus propias experiencias.
LP: ¿Cómo combina el trabajo y la familia. Sus hijos en España y usted aquí trabaja más de 10 horas?
AP: La familia quizás muy dañada. Pero yo creo que somos una familia muy unida, ellos entienden qué es lo que estoy haciendo, tanto mi esposa como mis hijos me apoyan totalmente, porque si no sería imposible. Ellos desde luego me apoyan enormemente, mi esposa con todo su sacrificio de estar atendiendo a sus pequeños cachorros en Madrid y atendiéndome de vez en cuando, la verdad que es ella la que lleva todo el peso y en fondo yo creo que es la que más sacrificio hace.
LP: ¿Tiene muchos años de andar viajando?
AP: Hace dos años. Yo comencé en Unión Fenosa en 1976 cuando terminé la carrera de economista. Yo soy un viejo conocido, muchos años de estar en Unión Fenosa.
LP: ¿Cuáles son sus retos en Nicaragua?
AP: Mi reto, nuestro reto, porque no es una cuestión de una única persona, porque no lo puede hacer. El reto de todo el equipo, pero con responsabilidades individuales y con compromisos individuales, es transformar esta empresa de la cual Nicaragua se sienta orgullosa, donde los nicaragüenses vean cuáles son las mejoras que se han obtenido en el servicio y puedan hablar con orgullo de su empresa distribuidora, ese es nuestro gran reto.
LP: ¿Su cargo es transitorio, o se quedará mucho tiempo?
AP: Todos los cargos son transitorios, no se heredan y hay que ganárselos todos los días, ese es el mensaje para toda organización. Todos los días tenemos que ganarnos nuestro trabajo, nuestra confianza con el compromiso de la empresa. Lo lógico es que haya un tiempo razonable de dos, tres años, porque la empresa nicaragüense va a ser una empresa para los nicaragüenses, va a ser regida por nicaragüenses, habrá mucha gente que viaje por lo que esta Unión Fenosa apoya el cambio, pero una vez transformada la cultura, instalados los sistemas, teniendo las herramientas precisas, ella será fundamentalmente regida por nicaragüenses.
LP: ¿Planes de traslado para el futuro?
AP: El futuro siempre es incierto. Pero me encuentro bien, los dos meses que llevo aquí me ha sorprendido enormemente la afabilidad de los nicaragüenses, su simpatía, su cultura, su geografía. El otro día me decía un abogado que tenía que tener cuidado porque la gente no se va fácilmente de Nicaragua.
LP: ¿Qué lugares conoce?
AP: He estado en Granada, León, Masaya, he recorrido los mercados de artesanía con mi esposa que es una apasionada de la artesanía. He subido al volcán, he hecho lo que hacen normalmente los turistas. He visitado nuestras instalaciones para ver cuál es el estado, la situación de la empresa en el piso…
LP: ¿Ha platicado con los clientes de Unión Fenosa?
AP: He platicado con los empleados, hemos platicado, con clientes importantes, con clientes pequeños porque todos tienen algo que decir y de ellos hay algo que atender.
LP: ¿Cuál es el ambiente en Nicaragua para invertir?
AP: En el ambiente hay mucho que cambiar, fundamentalmente yo creo que hay un elemento, sin querer dar lecciones a nadie, debe de haber una mayor cohesión social. Menos enfrentamiento social, más acuerdo, esto los españoles podemos decir porque hace años tuvimos una situación y salíamos de esa situación complicada y gracias al Pacto de Moncloa al que todas las fuerzas sociales estuvieron decididos a sacar el país adelante. Yo creo que España es hoy uno de los países punteros en el mundo. Es mejor sumar, construir que destruir.
