Fox y el beneficio de la duda

Señor director: He leído algunos artículos de Jorge Ramos en LA PRENSA (de Nicaragua), al igual que lo he visto el Noticiero Univisión. Deseo hablar del artículo titulado “Vicente Fox y el beneficio de la duda”, publicado en LA PRENSA del 5 de diciembre, 2000. El escrito es muy interesante, sobre todo por la transparencia […]

Señor director:

He leído algunos artículos de Jorge Ramos en LA PRENSA (de Nicaragua), al igual que lo he visto el Noticiero Univisión. Deseo hablar del artículo titulado “Vicente Fox y el beneficio de la duda”, publicado en LA PRENSA del 5 de diciembre, 2000. El escrito es muy interesante, sobre todo por la transparencia y los buenos sentimientos hacia México. ¡Respeto y admiro eso en los mexicanos! Además, coincido en no meter las manos al fuego por ningún político; creo que es una excelente medida de seguridad.

Confieso que yo, al igual que muchos nicaragüenses más, metí las manos al fuego por nuestro actual Presidente, el Dr. Arnoldo Alemán Lacayo. Desde 1990, cuando Nicaragua dio su paso hacia la democracia, desterrando al sandinismo totalitario del poder, nuestras esperanzas eran aprender de los errores y del espanto de la guerra pasados, y empezar a trabajar en paz, dentro de una mutua reconciliación.

Luego, en 1996, en nuestras segundas elecciones libres, la mayoría creyó en el Dr. Alemán, en sus ideales de unión, progreso y justicia social. Hoy sin embargo, y lastimosamente el Dr. Alemán ha demostrado ser todo lo contrario de lo que proyectó en su campaña.

Fox “se vistió con jeans, botas y sin corbata… desayunó atole y tamales con los niños de la calle… rompió con el acartonado protocolo… se subió a un carro abierto, dando la cara y sin esconderse, apostando a que nadie quiere matar a un presidente que está en contacto con la gente”.

Aquí en Nicaragua, la gran mayoría de los políticos no tiene cercanía hacia el pueblo. Casi todos ellos, una vez funcionarios públicos, se llenan de arrogancia e hipocresía y se escudan tras la inmunidad, frente a las acusaciones de corrupción. El Dr. Alemán, con su caravana presidencial de por lo menos 10 vehículos, su fiera escolta personal y su apoyo a personajes fuertemente tachados de corruptos, es uno de los ejemplos de poca cercanía.

En un país empobrecido como Nicaragua, ¿cómo es posible que el Presupuesto Nacional sea absorbido, en parte, para mantener lujos y caprichos de supuestos servidores públicos? Peor aún, ¿cómo es posible que la mentira triunfe sobre la verdad clamada a gritos?

Ahora, como lo menciona (Jorge Ramos) en su artículo, Fox sí merece el beneficio de la duda; creo que tiene el carisma, la sencillez y la humildad, para estar unido al pueblo, y gobernar con justicia y sabiduría. ¿Por qué será que la mayoría de nuestros políticos latinoamericanos olvidan esto?

Creo que tratándose de estos asuntos, sólo la verdad tiene importancia. Debemos hablar y educar con la verdad en las manos, para crecer como sociedad. Como latino y como nicaragüense agradecido hacia el pueblo mexicano por sus reiteradas muestras de apoyo, deseo que Fox sea lo que los mexicanos han querido que sea, y sobre todo, que los más necesitados sean ahora los más beneficiados.

La esperanza nunca la perderemos.

René García Baltodano,

Un nicaragüense de 21 años que está acabando la carrera de Arquitectura.  

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