Daniel, !oh líder!

Germán Pomares HerreraReparto San Juan 585germanpomares@hotmail.com Mi limitado intelecto precisa de un análisis a la frase “Daniel Ortega es el líder máximo del FSLN y por demás en una coyuntura electoral no se puede andar inventando liderazgos”, pero no he dado con un filósofo que atienda la máxima socrática de vivir en pos de la […]

Germán Pomares HerreraReparto San Juan 585germanpomares@hotmail.com

Mi limitado intelecto precisa de un análisis a la frase “Daniel Ortega es el líder máximo del FSLN y por demás en una coyuntura electoral no se puede andar inventando liderazgos”, pero no he dado con un filósofo que atienda la máxima socrática de vivir en pos de la verdad. Por ello me veo en la necesidad de entenderla en menos de 700 palabras, que espero no sean excesivas.

La frase (hipótesis) indica que: 1) Hay algo que se llama FSLN; que seguramente es una agrupación política.

2) Dicha agrupación (entidad) cuenta con estatutos y programas históricos; que podría ser la justicia social.

3) Esta agrupación representa las idea o las aspiraciones de un sector, según estudiosos ronda del 30 al 40% de la población.

4) Estas personas, ven en Daniel Ortega un líder que defiende las bases de aquello a lo que aspiran: justicia social.

5) Daniel Ortega es líder debido a su historia -que según sus apologistas comenzó a los 13 años- de lucha constante contra un régimen contrario a los intereses de una mayoría y por demás está decir que no tiene pares.

Primera pregunta: ¿Fue Daniel Ortega siempre el líder máximo e indiscutible del FSLN? No. Antes de él fueron Fonseca, Turcios, Morales y durante un período importante una novena era oficialmente el líder.

Segunda pregunta: ¿La muerte de estos líderes debilitó al FSLN? No, como señala un texto de 1980 -cuyo autor omito para evitar suspicacias- se lee que “Cuando por circunstancias históricas los compañeros Oscar Turcios y Ricardo Morales caen (lamentablemente, porque pudieron haberle dado un gran apoyo a la revolución) y a pesar que junto a ellos caen dos cuadros valiosos como eran Juan José Quezada y Jonathan González, para entonces ya existía el relevo. Habíamos resuelto el problema de la continuidad del mando…”

Tercera pregunta: ¿Era Daniel Ortega el líder máximo de su partido para las elecciones de 1984? Este es un asunto histórico. Empero, sin ánimo de ofender, a Daniel Ortega se le llamaba eufemísticamente “El hermano de Humberto”.

Cuarta pregunta: ¿Era el líder de la gran masa en 1984? Por lo menos 3 comandantes, sin incluir a Pastora, eran por mucho más masivos que Ortega.

Quinta pregunta: ¿Por qué fue candidato si no era el hombre-masa? Los argumentos públicos fueron: 1) La experiencia en la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional lo hacían más potable de cara a la opinión pública internacional. 2) El candidato representaba un proyecto nacional e histórico: digamos “justicia social”. Por lo cual la campaña se dirigió al voto a favor de este proyecto “Vota por el FSLN”.

Es la hipótesis falsa o verdadera? Verdadera si y solamente si cumple tres condiciones: 1) El FSLN no existe como entidad que aglutina las esperanzas de una nación. 2) Dentro de esa agrupación -que sólo se representa a sí misma- no hay relevos. 3) Sí Daniel Ortega, y solamente si, es el partido.

Mi limitado intelecto no da para más, estoy seguro que los lectores encontrarán otros argumentos que verifiquen o nieguen estas conclusiones.

Por mi parte me retiro, he de concluir la lectura de Elogio a la Locura.  

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