- En las cinco zonas programadas se pretende brindar atención a 10 ó 12 mil usuarios de crédito
María Antonia López [email protected]
El Banco de Finanzas (BDF) y las microfinancieras de crédito iniciarán este mes una prueba piloto de atención en varias sucursales del extinto Banco del Café y algunas que pertenecen a organismos crediticios en el norte del país.
Iván Gutiérrez, representante de la Asociación de Microfinancieras de Nicaragua (Asomif), indicó que pese a existir una red de 46 sucursales del extinto banco, que ahora son propiedad del BDF, algunos sectores de la zona norte del país han quedado descubiertos.
De tal forma que representando a las asociaciones de microfinanzas que están trabajando en el norte del país, principalmente el Fondo de Desarrollo Local (FDL) Fama, Acodep, Fidesa, Prestanic, Fundación José Nebrosky, Fundenuse, “hemos establecido un plan piloto de apertura conjunta de oficinas y agencias en algunas zonas”, apuntó.
La prueba piloto será en algunos municipios considerados de prioridad como San Juan del Río Coco, Quilalí, Wiwilí, El Tuma- La Dalia y posiblemente el Cuá Bocay.
“La idea es que en forma innovadora se establece ésta alianza que no va a significar ningún costo al gobierno ni a la cooperación internacional, vamos a compartir las oficinas de las instituciones de microfinanzas en un contrato con el BDF para que en forma conjunta podamos atender los servicios financieros de esa zona, tanto de crédito, de transferencia de dinero, de cambios de cheques, de depósitos, de pagos, de servicios de pago de planillas, en general todos los servicios bancarios más importantes demandados en las zonas rurales” enfatizó Gutiérrez.
El esquema de plan piloto es con el propósito de ganar experiencia, donde un banco comercial hace una alianza con instituciones de microfinanzas para que de forma eficiente y sin aumentar costos a los usuarios se amplíen los servicios financieros en esas zonas.
La alianza entre ambos tipos de instituciones no pretende mezclar las responsabilidades de cada una, de tal manera, que el BDF tiene las capacidades legales para la custodia de valores, para las transferencias de dinero, para la captación de depósitos, y las instituciones de microfinanzas darían su apoyo en la gestión del crédito y en facilitar la comunicación y promoción de esos servicios financieros bancarios que con la quiebra del Banco del Café se han quedado sin atención.
“Vamos a compartir algunas oficinas. Algunas son del FDL y de esa manera vamos a tener integrados los servicios y las personas pueden tener los servicios de caja, bancarios y los servicios de crédito, de recuperación que harían toda las microfinancieras, compartiremos los gastos y eso no incrementa los costos de los servicios a los pequeños productores”, expuso Gutiérrez.
Agregó que el BDF operará con papelería propia, “y nosotros con nuestra papelería, lo que estamos haciendo es compartiendo los costos de administración en una zona determinada. Y trabajando juntos en la promoción de los servicios bancarios”, explicó Gutiérrez.
Las previsiones del entrevistado es que el proyecto inicie en el mes que recién comienza, “para que en el primer trimestre podamos tener experiencias pilotos de éste proyecto innovador”.