La Contraloría y las alcaldías

En estos días se hará el traspaso de todas las alcaldías de Nicaragua y estoy casi seguro que la Contraloría General de la República no tiene ningún plan para vigilar las entregas a los nuevos alcaldes electos. La Contraloría no tiene un equipo de contadores y auditores que puedan efectuar los arqueos y auditorías necesarias […]

En estos días se hará el traspaso de todas las alcaldías de Nicaragua y estoy casi seguro que la Contraloría General de la República no tiene ningún plan para vigilar las entregas a los nuevos alcaldes electos.

La Contraloría no tiene un equipo de contadores y auditores que puedan efectuar los arqueos y auditorías necesarias que deben hacerse en esta clase de traspasos, tienen un presupuesto muy raquítico que no les permite efectuar las operaciones, ya que la máxima institución fiscalizadora solamente aumentó sus gastos en nuevos contralores colegiados que ahora son cinco funcionarios con camionetonas, secretarias, choferes, gastos de representación y otros gastos más indispensables para estos señores.

Ahora en la Alcaldía de Managua ya se están suscitando una serie de anomalías que con seguridad valoradas en córdobas serán varios millones, y que faltarán un sinnúmero de muebles, equipos y artículos de primera necesidad para el funcionamiento de la Alcaldía, y veremos si el nuevo alcalde que ha hecho tantas buenas promesas sabrá enjuiciar a los responsables de tanta corrupción.

Tanto la Contraloría General, como la Superintendencia de bancos y otras instituciones, son entidades fundadas para ejercer la vigilancia y control de los bienes y valores de instituciones estatales, bancarias y otras, con el fin de salvaguardar el buen manejo de los diferentes activos de las respectivas entidades que están bajo su control según las leyes.

De las 151 alcaldías, por lo menos el 30 por ciento tendrá problemas en los traspasos de los bienes a los nuevos alcaldes.

Hernaldo Núñez Molina,

Contador Público.