El Presidente debe aprender de la historia

Con todo respeto, expongo por este medio al Dr. Arnoldo Alemán Lacayo, para su conocimiento y análisis, que soy la persona que el 11 de julio de 1999, en la Gran Convención del Partido Liberal Constitucionalista, le obsequié un ejemplar de un resumen histórico que titulé “Raíces y Ancestros del Partido Liberal Constitucionalista”, trabajo dedicado […]

Con todo respeto, expongo por este medio al Dr. Arnoldo Alemán Lacayo, para su conocimiento y análisis, que soy la persona que el 11 de julio de 1999, en la Gran Convención del Partido Liberal Constitucionalista, le obsequié un ejemplar de un resumen histórico que titulé “Raíces y Ancestros del Partido Liberal Constitucionalista”, trabajo dedicado en parte a él como Primer Presidente de la República surgido del seno de ese gran partido.

Con ese resumen histórico, adjunté 3 documentos muy importantes y sobremanera, el del Ministro de Relaciones Exteriores del 23 de noviembre de 1926, dirigido a mi padre, Gustavo Argüello Cervantes, transmitiéndole el deseo del señor Presidente don Adolfo Díaz, de atraer a la mesa de negociaciones a los señores Sacasa y demás dirigentes del Partido Liberal, a fin de llegar a un entendimiento, que permita desarrollar la política amplia y conciliadora en que el Gobierno se va inspirar.

(1926) También ofrece a mi padre, el apoyo del Presidente para que lleve a feliz término las gestiones encomendadas, afirmándole que está deseoso, el señor Presidente, de fundamentar la tranquilidad de la República, sobre un entendimiento de los dos partidos históricos, f: Carlos Cuadra P.

Mi padre logró su cometido con éxito, lo dice la historia patria y la cantidad de documentos de júbilo y felicitaciones para él, que guardo.

Don Adolfo Díaz, con todo el apoyo militar, para mantenerse en el poder, inconstitucionalmente; el país intervenido militarmente por la nación más poderosa del mundo, necesitó de un entendimiento con el adversario político para poder gobernar, fundamentando la tranquilidad política; que fueron las elecciones presidenciales con la concurrencia de los dos partidos históricos, en noviembre de 1928. A la fecha nadie impugnó.

Los ciudadanos viejos y jóvenes, queremos la democracia, de la que hemos carecido muchas décadas; queremos elegir a nuestros gobernantes. El Consejo Supremo Electoral y Dirección General de Cedulación tienen una buena cuota de responsabilidad en el abstencionismo de la última elección municipal; yo di las pruebas en LA PRENSA del martes 19/12/00.

El señor Presidente tuvo carisma de triunfador, ha transformado el país y ha demostrado una energía extraordinaria para lograrlo. Otras circunstancias serían si sus colaboradores le hubiesen respondido, todos con un buen golpe de timón cambiaría la faz de la justicia y el orden.

Si el ideario y estatutos del PLC y sus convencionales lo cumplen a cabalidad, tiene que surgir un candidato para Presidente, elegido y fuerte, convencido de lo necesario que es la unidad y convivencia de un pueblo, con un plan de gobierno definido y creíble. Con el voto secreto y la conciencia ciudadana de los electores, se logra y usted descarga responsabilidad.

Por la memoria del Dr. Ramiro Sacasa Guerrero, desde el arcano vigilando su obra se inspiren sus mejores pasos a seguir y salve a Nicaragua.

Que Jesús Sacramentado ilumine el camino y guíe los pasos del Presidente, para cuidar de la seguridad ulterior que el pueblo se merece, le eligió.

Gustavo Argüello Argüello.