De enfermero a artesano

Jubilado elabora cojín de cuero, con material desechado por industrias del calzado Juan Carlos Bow juancarlos.bow@laprensa.com.ni El hombre se caracteriza entre todos los seres vivos por tener capacidad inventiva y por poseer una excelente imaginación, sin importar la edad. Es así que Horacio Torres Fonseca, de 75 años, está desarrollando su propio producto. Horacio, quien […]

Horacio Torres Fonseca muestra uno de los cojines de cuero que fabrica utilizando como materia prima ripios de cuero desechados por una industria del calzado.

  • Jubilado elabora cojín de cuero, con material desechado por industrias del calzado

Juan Carlos Bow juancarlos.bow@laprensa.com.ni

El hombre se caracteriza entre todos los seres vivos por tener capacidad inventiva y por poseer una excelente imaginación, sin importar la edad. Es así que Horacio Torres Fonseca, de 75 años, está desarrollando su propio producto.

Horacio, quien antes se desenvolvió como enfermero, ahora en su jubilación se dedica a la artesanía, elabora cojines tejidos de cuero para asientos de automóviles o muebles.

Torres dijo que fabrica los cojines con los ripios o pedazos de cuero que son desechados por la empresa de calzado Cecalsa, localizada en Masaya.

Agregó que esto le abarata los costos de producción, ya que un cojín lo fabrica con un saco de ripios de cuero, por lo cual el mayor problema para elaborar los cojines reside en “tejer todas la piezas de cuero con las que hace los cojines, debido a que cada cojín lleva 1,200 piezas”.

Explica que antes de hacer los cojines, fabrica con un troquel (herramienta de hierro con cualquier forma deseada), las piezas de cuero que luego se unen o tejen para producir el cojín.

“La fabricación de estos cojines es un trabajo muy tardado y tequioso, por lo cual me llevo alrededor de un mes para poder fabricar entre 15 y 20 cojines”, manifestó. “La parte más pesada del proceso es hacer la bisagra, o sea donde se une el espaldar con el posadero”, anotó.

En la elaboración de estos cojines intervienen tres personas, una que desmenuza los ripios de cuero, otra que troquela las piezas de cuero y un último que es el que teje las piezas de cuero, según Torres.

Dijo que el proceso de producción de los cojines tiene un costo de 150 córdobas, y que el principal gasto se da en el traslado de la materia prima.

Aseguró que desde hace seis meses se ha dedicado a la fabricación de estos cojines y no ha vendido uno, por lo cual está interesado servir como productor de cojines y no en ser su comercializador.

“No he tenido muy buenas ventas en el parque de Jinotepe y en Masaya, por lo cual sólo quiero hacer los cojines, para que me los compren al por mayor y otros los vendan al detalle”, comentó.  

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