La inseguridad ciudadana

Juan CambraMontreal, Canadájcambra@MailAndNews.com Mi familia de modestos comerciantes me informa que han sido atacados por los ladrones por tercera vez en menos de dos meses. La última vez fueron asaltados y robados en los semáforos del cine Salinas, a las 6 de la tarde, sin que nadie interviniera. Mi hermana y su esposo fueron severamente […]

Juan CambraMontreal, Canadájcambra@MailAndNews.com

Mi familia de modestos comerciantes me informa que han sido atacados por los ladrones por tercera vez en menos de dos meses.

La última vez fueron asaltados y robados en los semáforos del cine Salinas, a las 6 de la tarde, sin que nadie interviniera. Mi hermana y su esposo fueron severamente vapuleados y no tuvieron el ánimo ni siquiera de poner la denuncia en la Policía, porque es de todos conocida su incompetencia y según me manifestaron tienen hasta miedo de entrar en los barrios controlados por los delincuentes que, escudados por el Código de la Niñez y en madres complacientes, de manera impune se gradúan de ladrones y asesinos.

¿Por qué la Policía no combate la delincuencia en los barrios de Managua?

La mayoría de las veces aducen falta de medios, y es muy probable que sea cierto pues el combate a la delincuencia no es una prioridad del actual gobierno y más bien se ha multiplicado a todos los niveles y podemos ver los delincuentes elegantemente encorbatados ocupando jugosos puestos públicos.

Es indignante ver que para expulsar del país a una anciana de 70 años, utilizan 20 policías, más oficiales de migración, como si la señora fuera Rambo reencarnado, mientras el honesto ciudadano que paga sus impuestos no tiene el auxilio de un solo gendarme en el momento en que el asaltante le coloca el filoso puñal en la garganta y le arrebata el salario bien ganado de una semana, dejando a su familia sin leche ni pan.

Ahora construyen una escuela especial para escoltas de personajes notables, la mayoría protegidos contra la justicia por la famosa inmunidad que todos sabemos es más bien impunidad y que no debería de existir en países civilizados. Mientras se invierten millones en dicha escuela, ¿cuánto van a invertir para proteger al trabajador honrado? ¿Dónde está la Policía?

Pero preguntemos también ¿dónde está nuestro coraje, nuestra capacidad de organización? Los ciudadanos honestos deben unirse y combatir el flagelo de las pandillas, no hay que esperar ninguna ayuda de los políticos que dormitan descansando sus amplias posaderas en los lujosos sillones de las oficinas del gobierno, ni de una Policía incompetente y totalmente sumisa a esos políticos.

El Código de la Niñez se hizo para proteger a los niños no a los delincuentes. Actuemos antes de que sea demasiado tarde.