Fabián [email protected]
Duelo de duros
La campaña electoral que se avecina promete traernos, de golpe, y sin bastimento, el enfrentamiento de los años ochenta. En una esquina, 20 años más viejo, con una rodilla metálica, pero igual de antisandinista que siempre, don Enrique Bolaños Geyer, y en la otra, sin uniforme ahora, con pañoleta rojinegra y con un corazón bajo vigilancia médica, el comandante Daniel Ortega… Ambos dispuestos a destrozarse. Esto va a ser como si metiéramos en un ring de nuevo a Foreman y a Alí, con todo y Parkinson. Dios salve a Nicaragua.
¡Cáscara!
¿Ideay? Y Alejandro Fiallos botó la gorra porque los conservadores no votaron por él en el Concejo. ¿Y qué esperaban los liberales? Le pasan una raya a Pedro Solórzano para dejarlo fuera de Managua, el Presidente Alemán se luce sacándole a William Báez y su familia todas las visitas del siquiatra, acomodan contra Solórzano el caso Solectra… ¡y todavía quieren que voten por ellos!
Compra y venta de conciencias
El colmo es que Alejandro Fiallos llama corrupto a Solórzano porque según él se vendió a los sandinistas “igual que lo hizo con nosotros”. Yo no pongo la mano en el fuego por la honestidad de ningún político, pero no creo que sea Fiallos, que se reconoce él mismo como comprador de conciencias, el que deba llamar corrupto a otros. Hay que tener un poco de vergüenza.
Deslaves
Los deslaves son ahora la calamidad de moda. Ni los vientos ni las inundaciones del huracán Mitch causaron tantos muertos como el deslave que provocó el Volcán Casita en 1998. En Venezuela, Colombia y Ecuador, caseríos y barrios enteros han quedado sepultados bajo el lodo, y hace unos días un terremoto provoca otro deslave en Santa Tecla, El Salvador, y causa centenares de muertos más. ¿No es hora ya de ponernos a pensar por qué esos cerros se están desplomando tan pronto hay un evento natural de los muchos que azotan esta área?
Fiesta perpetua
Hombré, en algún momento, no sé de qué forma, tenemos que parar la rapiña de quienes tienen el poder, contra los bienes del Estado, o sea contra nuestros bienes. Cómo es posible que cada diputado se haya recetado ¡200 galones de combustible al mes! Suponiendo que cada vehículo hace 40 kilómetros por galón, se les ha dado combustible para ¡8,000 kilómetros! Con ese combustible se puede ir y venir desde Managua a Montreal, Canadá, y se necesitaría que este singular “Padre de la Patria” condujera su vehículo sin interrupción durante ocho horas en 12.5 días, cuando lo más que hacen es moverse de su casa al Parlamento… para dormitar en las butacas de cuero italiano.
Retorno
Pero esos son los encantos del poder y por eso atrae más que la miel a las abejas. Si no miren cómo están regresando los sandinistas al partido rojinegro tan pronto se le ven chances en estas elecciones. Edén Pastora, los hermanos Mejía Godoy… y por ahí van apareciendo más.