Manipulación y memoria

Léster Rodríguez lesterodriguez@hotmail.com Las figuras religiosas deberían abstenerse de ofrecer “opiniones personales” (y así lo indican sus reglamentos internos: lo digo con causa de conocimiento), sobre asuntos tan delicados como la política. Por otro lado, creo que los nicaragüenses deberíamos utilizar nuestra memoria histórica. El sandinismo como opción política no es sostenible por el simple […]

Léster Rodríguez lesterodriguez@hotmail.com

Las figuras religiosas deberían abstenerse de ofrecer “opiniones personales” (y así lo indican sus reglamentos internos: lo digo con causa de conocimiento), sobre asuntos tan delicados como la política.

Por otro lado, creo que los nicaragüenses deberíamos utilizar nuestra memoria histórica. El sandinismo como opción política no es sostenible por el simple hecho de que su contenido ideológico (que a propósito no creo que muchos de los militantes tengan el suficiente conocimiento), que se derivan de las ideas de Karl Marx y otros, contiene en sí mismo el elemento “dialéctico” y la tan sonada frase “lucha de clases”… Marx no era realmente un economista (de hecho su tesis de doctorado no fue en economía, sino en Filosofía de la Naturaleza).

“El Capital”, es un intento de Marx por ofrecer desde su experiencia, y viviendo una época donde el cambio hacia la industrialización conmocionó a toda las sociedades, pudiera dar otras opciones de cómo manejar la economía sin detrimento de la dignidad humana, como se hacía entonces a esos niveles.

Sin embargo, la historia misma y no los supuestos enemigos de Marx han demostrado que tales principios no son ni fueron sostenibles y no se adaptaron a la realidad.

David Ricardo, y otros partiendo con la teoría subjetiva del valor, pasando por la utilidad marginal y la ventaja competitiva mayor han demostrado (y la historia en este caso respalda tales principios), que la economía de libre mercado es la que realmente permitirá desarrollarse a las naciones, sean éstas de donde sean, y no un partido.

Ludwig Von Mises en su obra “La Acción Humana”, describe perfectamente cómo actuamos los seres humano en el plano económico, y los señores sandinistas comprobaron con su comportamiento lo que este economista planteaba: “…el hombre siempre quiere más…”

Recuerdo cuando hacía fila para que nos dieran un par de libras de azúcar u otro alimento, luego regresaba a casa y en la televisión aparecían los dirigentes de la revolución combatiendo al “Imperialismo”… y me daba cuenta que a la vuelta del discurso ellos tenían la exclusividad de comprar en la “Diplotienda”, productos que ellos consumían y eran producidos por su acérrimo enemigo: “El Imperialismo”…

La memoria histórica de un pueblo debe servirle para avanzar hacia el desarrollo y no para dejarla en el olvido… La guerra no fue lo que hizo perder al Frente, lo hizo perder su falta de coherencia y no van a hacer ahora lo que nunca hicieron en 12 años.