Testimonio por Dorotea

William R. Zambon First Presbyterian Church Wzambon@aol.com Los acontecimientos sobre las mujeres de la Cooperativa Maria Luisa Ortiz en Mulukukú y la enfermera norteamericana,Dorotea Granada, han desconcertado a muchos en los Estados Unidos. En los cinco años pasados, nuestra congregación ha patrocinado a delegaciones médicas durante los veranos a esa clínica del centro de mujeres. […]

William R. Zambon First Presbyterian Church Wzambon@aol.com

Los acontecimientos sobre las mujeres de

la Cooperativa Maria Luisa Ortiz en Mulukukú y la enfermera norteamericana,Dorotea Granada, han desconcertado a muchos en los Estados Unidos.

En los cinco años pasados, nuestra congregación ha patrocinado a delegaciones médicas durante los veranos a esa clínica del centro de mujeres. Enviamos a aproximadamente cincuenta médicos, enfermeras, dentistas, a estudiantes de medicina, cada junio,para responder a las necesidades del cuidado médico de los pobres de Nicaragua. Trabajamos en colaboración con el personal en la clínica del centro de mujeres y cada verano tratamos a aproximadamente 2500 pacientes.

Puedo atestiguar que la clínica es como una punta de la reconciliación después de la amargura y la hostilidad de la guerra de los años ochenta. Muchos de los que eran combatientes de ambas caras del conflicto se han colocado en el área de Mulukukú, y la clínica sirve intencionalmente a todos ellos y sus familias. Yo mismo me he encargado de los expedientes médicos de los pacientes que hemos servido por años.

El Presidente Arnoldo Aleman ha repetido que en la clínica de la Cooperativa de las mujeres Maria Luisa Ortiz realizan abortos. Ningunas de nuestras delegaciónes nunca han considerado el acto ni han oído hablar tal cosa. La ejecución de abortos es contraria a la filosofía de la clínica y su personal, que es la protección de las vidas de los ciudadanos más vulnerables de Nicaragua, en particular las vidas de las mujeres y los niños.

Deseo que se permita a la clínica en Mulukuku continuar tratando las necesidades de los pobres de la región, y que Dorotea Granada permanezca allí para dirigir su trabajo. Ella es una mujer que tiene tenacidad y un corazón grande. Nicaragua perdería un activo enorme si la deportan.