Coyote Ugly

Sin duda, todas las personas hemos tenido alguna mascota en nuestra vida, pero… ¿cambiaría la suya por un “coyote”?, ya lo veremos. Coyote Ugly, la nueva producción de Jerry Bruckheimer (Flashdance, Top Gun, Armageddon), que cuenta la historia de Violet Sanford (Piper Peabo), una chica pueblerina que se dirige a Nueva York siguiendo su sueño […]

Sin duda, todas las personas hemos tenido alguna mascota en nuestra vida, pero… ¿cambiaría la suya por un “coyote”?, ya lo veremos.

Coyote Ugly, la nueva producción de Jerry Bruckheimer (Flashdance, Top Gun, Armageddon), que cuenta la historia de Violet Sanford (Piper Peabo), una chica pueblerina que se dirige a Nueva York siguiendo su sueño de ser compositora musical y la serie de contratiempos que atraviesa para conseguirlo.

En otras palabras… la historia más vieja de Hollywood, contada de otra manera y con poca novedad; el sueño americano.

Partiendo temerosa, pero decididamente de su pueblo, llega a la Capital del Mundo y se enfrenta con la cruel realidad del mercado discográfico. Sin otro recurso, más que su persona, logra ser empleada en Coyote Ugly una cantina muy particular, en la cual los “coyotes” –las cantineras– se encargan de mantener lo suficientemente entretenidos –excitados– a los clientes para que consuman bebidas alocadamente.

Dice el jefe: “debe parecer que estás disponible, pero nunca lo estás”, resumiendo, Girl’s Power.

La cantina se encuentra regenteada y atendida por mujeres –que seguramente no se parecen en nada a su vecina o a su novia– cada una con una personalidad dibujada para encajar.

La jefa, Lil –María Bellow– que defiende su establecimiento furiosamente, ya que nunca le regalaron nada, la insinuante y superficial Cammie –Izabella Miko– que sólo vive el hoy sin pensar en el mañana, la desafiante Rachel –Bridget Moyhanan– dispuesta a impartir un severo golpe de ser necesario y finalmente la morena Zoe –Tyra Banks– que sólo quiere trabajar hasta conseguir el dinero suficiente para pagar sus estudios.

La historia continúa parejita, idas y venidas, nuevos amores, desengaños, todo lo que el adolescente promedio puede llegar a ver en Verano del 98. Esas son las condiciones del trato y no espere mucho más.

Es imposible negar la belleza de las protagonistas, Violet, podría ser catalogada, por su parecido, como una mezcla entre Julia Roberts y la autóctona María Vázquez, ni que hablar de Tyra Banks, pero sólo eso no basta para sustentar un predecible guión.

Lo entretenido del filme se da básicamente por tres elementos destacables: la banda sonora es impresionante, los temas originales escritos por la destacada Diane Warren e interpretados por LeAnn Rimes son realmente buenos y los clásicos incluidos se encuentran excelentemente ubicados.

Las escenas y coreografías de los “coyotes” sobre la barra sorprenden, por lo audaces y excelentemente filmadas, sinceramente dignas de ser presentadas en show especial de MTV.

Finalmente, la idea planteada por el personaje principal, seguir sus sueños, pero en este punto se presenta una contradicción, ¿cuál es el precio de los sueños? ¿El fin justifica los medios? Violet deberá responder a estos interrogantes durante el transcurso del filme.

Si va a una sala esperando un futuro clásico del cine, no se equivoque, la película es entretenida y llevadera, nada más. Lo más interesante será saber si alguno de los protagonistas correrá con la misma suerte que Tom Cruise luego de servir sendos y extravagantes tragos en Coctail. Bruckheimer, seguramente apuesta a ello.