- Dicen que les “pusieron” la marihuana
- La denuncia de Rivas contra el oficial Pedro Sevilla, explicó que “los expendedores dicen muchas cosas para hacer quedar mal a la Policía”
Juan Ignacio Rosales [email protected]
Tras las rejas están Johana Avilés (27) y Ninoska Rivas (18), quien se encuentra embarazada, acusadas de vender marihuana en el sector de la cancha de básquetbol de Sabana Grande.
Ambas mujeres negaron el cargo aunque la Policía les incautó 26 “tilas” de marihuana en un bolso “canguro” durante un operativo efectuado en la vivienda de ambas ubicada a una cuadra al sur de la cancha de básquetbol de la localidad.
Avilés dejó en la vivienda a sus tres hijas de 5, 9 y 11 años en tanto Rivas dejó un niño de dos años, de quienes presumen están con una tía de Rivas.
Esta dijo que trabaja como empleada doméstica y que sale de su casa a las seis de la mañana y regresa a las siete de la noche y que “el barrio es testigo de eso”.
Por su parte, Avilés manifestó que “nos pusieron la droga. Lo que pasa es que quieren quebrar un expendio de drogas que hay en el sector, pero un policía que se llama Pedro Sevilla les avisa cuando le van a caer”.
“No sale (Sevilla) de ese expendio ubicado al otro lado de la casa donde vivimos. Le han caído de tres a cuatro veces pero no encuentran nada porque Pedro les avisa uno o dos días antes del operativo”, afirmó.
En tanto, la capitana Geraldine González, de la sección de información y análisis de la División Seis de Policía, dijo que “desde hacía tiempo se tenía información del ese expendio, Agradecemos a la población por la información que brindan para cerrar las ventas de drogas”.
En cuanto a la denuncia de Rivas contra el oficial Pedro Sevilla, explicó que “los expendedores dicen muchas cosas para hacer quedar mal a la Policía”, pero dijo que van a investigar.
