- Audaz atracador intentó asaltar a pasajera
- El ayudante del bus, Pablo Escobar, fue el primero en socorrerla. Tomó un tubo y se enfrentó al malhechor; varios pasajeros salieron también en su ayuda pero el delincuente se escudó con su víctima
Juan Rodríguez [email protected]
Una joven que se dirigía a su centro de trabajo en un bus de la ruta 123 fue amenazada con un cuchillo por un sujeto que intentó arrebatarle su cartera. En la lucha la mujer resultó herida en su mano derecha cuando intentó quitarle el arma a su asaltante.
Hazel Mairena Narváez, (22) dijo que abordó la unidad de la 123 en las inmediaciones de la Aceitera Corona para dirigirse a su centro de trabajo localizado en la carretera Norte.
“Cuando el bus se introdujo en las calles de la Colonia Pedro Joaquín Chamorro, (kilómetro cuatro) un tipo bastante joven, de piel morena y delgado, se sentó a mi lado y casi inmediatamente, sin decir nada me puso un cuchillo en el costado. Obviamente quería mi cartera”, narró Mairena.
Explicó que ella iba sola en el fondo del bus cuando el individuo le puso con fuerza el puñal en su estómago.
“Cuando comencé a pedir auxilio me lo puso en el cuello; sin embargo seguí pidiendo ayuda al resto de pasajeros y no solté mi cartera”, aseguró.
El ayudante del bus, Pablo Escobar, fue el primero en socorrerla. Tomó un tubo y se enfrentó al malhechor; varios pasajeros salieron también en su ayuda pero el delincuente se escudó con su víctima y amenazó con quitarle la vida si se acercaban.
BUENA SUERTE LO PROTEGE
Un policía que viajaba en un carro particular escuchó los gritos de la mujer y vio cuando el asaltante saltó fuera del bus y tomó rumbo norte. El Policía lo persiguió en su automóvil con tan mala suerte que al pasar sobre un “policía acostado” el golpe hizo que se le quebrara la dirección y una llanta delantera se ponchara.
FINALMENTE ESCAPO
El asaltante logró escapar hacia el sector oeste del barrio La Primavera, donde funcionó la terminal de la ruta 123. Finalmente el delincuente logró burlarse de las autoridades policiales que lo perseguían y de los pasajeros enardecidos.
