- Hay unas 40 mil armas de fuego
dispersas por toda Nicaragua
Moisés Martí[email protected]
El 8.4% de los nicaragüenses encuestados por la empresa Borge y Asociados admitió vivir con alguna persona que posee arma de fuego y este índice se incrementa en las zonas norte, centro y las dos regiones del Atlántico, según un informe del Centro de Estudios Estratégicos de Nicaragua (CEEN), que será dado a conocer hoy.
De los encuestados el 3.8% respondió que tenía revólveres, un 2.1% armas de cacería y un 0.6% fusiles AK-47 y un 1.9% no dio respuesta.
Sin embargo, el informe hace referencia a cierta desconfianza de los encuestados hacia las autoridades, lo que posiblemente influyó en las respuestas.
Un 6.2% de los encuestados que respondieron que tenían un arma de fuego, aseguró haber inscrito o tener legal sus armas de fuego.
De acuerdo al informe, el circulante de armas ilegales se debe a diversos factores, entre los que resaltan: desconocimiento de ley, debilidad institucional, tolerancia excesiva de la informalidad, control ineficiente y patrones culturales.
Pese a todo, la encuesta mostró que la gente aloja un pensamiento al estilo del viejo oeste estadounidense, ya que un 42.2% de la muestra consultada aseguró que la tenencia de un arma de fuego garantiza mejor su seguridad personal y de la familia.
De este grupo, el segmento más joven (18-29 años) cree, más que los adultos, que un arma de fuego, es la mejor protección que puedan tener.
Sin embargo, un 82% de los consultados consideró que debe disminuirse la cantidad de armas en la población.
En el informe del CEEN se afirma que existen más de 40,000 armas dispersas en el país, como herencia de las 250 mil armas ligeras en manos del Ejército Sandinista durante la década de los ochenta, tal y como dice el estudio de Elvira Cuadra, titulado “Proliferación y control de armas en Nicaragua”.
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