- Informe de Organización Internacional del Trabajo señala que los trabajadores deben adquirir formación y destrezas
Gabriela Roa [email protected]
La situación del empleo en el mundo sigue “extremadamente deficiente”, para los trabajadores en muchas regiones, según señala el informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el empleo en el mundo 2001, titulado “Trabajo en la Economía de la Información”.
En el 2001 un tercio de la población activa mundial, compuesta por 3,000 millones de personas se encuentran en situación de desempleo o subempleo. Alrededor de 160 millones engrosan las filas de los desempleados declarados.
Además, en el informe se concluye que dada la diferente velocidad de la difusión en los países ricos y pobres, las Tecnologías de las Comunicaciones y la Información (TCI) provocan una ampliación de la “brecha digital” en el mundo.
“Salvo que se aborde la situación creada con urgencia, no podrán satisfacer las aspiraciones de empleo, ni el potencial productivo de millones de trabajadores en muchos países en desarrollo, ni podrá materializarse su potencial productivo”, dice.
ACCESO A TECNOLOGIA
Recomienda que el acceso a las tecnologías y la garantía de que los trabajadores adquieran la formación y las destrezas necesarias para utilizarlas constituyen los objetivos fundamentales que los países en desarrollo deben considerar al formular sus preguntas.
El informe insiste en que las TCI puede tener un efecto profundo en la calidad de vida de los trabajadores de los países más desfavorecidos.
Para que esto ocurra, lo más importante es atender las tres necesidades siguientes: formulación de una estrategia nacional coherente respecto a la TCI, existencia de una estructura de telecomunicaciones asequible y disponibilidad de una población activa instruida.
CRISIS ECONÓMICA VS. TECNOLOGIAS
Cerca del 90 por ciento de los internautas se encuentran en países industrializados y sólo Estados Unidos y Canadá concentran el 57 por ciento del total. En los lugares donde la utilización de la TCI es más intensa se producen cambios en las conductas y las relaciones económicas.
Advierten que los países que no consigan incorporarse a la revolución digital o que lo hagan con demora, se enfrentarán a una pérdida de su capacidad económica y su cuota de mercado, así como a una posible caída de la renta nacional.
OTRAS CONCLUSIONES
– La migración de trabajadores cualificados en la economía digital, el informe señala que los países que reciben este tipo de mano de obra no deben descuidar la formación de la fuerza de trabajo local. Al mismo tiempo, los países de procedencia han de formular políticas que fomenten el mantenimiento o la repatriación de sus trabajadores más cualificados.