- Reformas electorales cuentan con los votos y propuesta conservadora tendría 56 a favor y 37 en contra
- Diputados en duda finalmente se pronuncian a favor y una alianza PC-PLC no tendría más objeciones
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Las reformas electorales, como una condición del Partido Conservador a los liberales para una eventual alianza electoral, contaban hasta ayer con los 56 votos necesarios en la Asamblea Nacional, por lo que esa condición habría vencido uno de los principales obstáculos que enfrentaba la alianza libero-conservadora.
La decisión de los diputados del Movimiento de Unidad Cristiana (MUC), estaba en duda, tomando en cuenta que suscribieron un acuerdo de convergencia con el Frente Sandinista, por lo que se suponía que votarían con la bancada sandinista.
Sin embargo, el diputado Marcos Castillo, de la bancada Patriótica despejó la duda y declaró que el FSLN es un partido con el que el MUC tiene coincidencias, pero “la verdad es que estamos por el bien de Nicaragua”.
Dijo que su votación por una reforma electoral no implicaría una ruptura de la convergencia porque “somos partidos independientes”. Aseguró que sus colegas Francisco García Saravia y Saúl Zamora acordaron que respaldarán una reforma a la Ley Electoral.
García Saravia fue un tanto ambiguo y dijo que desconocen el anteproyecto de reformas electorales porque aún no ha sido presentado formalmente, y por tanto, el tema no lo han discutido en la bancada ni en su partido.
Hasta el momento, los únicos legisladores que se oponen a una enmienda electoral, además de los 35 diputados de la bancada sandinista, son Maximino Rodríguez, de la Resistencia Nicaragüense y Stedman Fagoth, disidente liberal.
Rodríguez aseguró que se opondrá a una enmienda electoral por considerar que las leyes deben tener su duración para que surtan sus efectos. A su juicio las reformas constituyen un capricho de la cúpula conservadora que pretenden doblarle el brazo y chantajear al PLC para suscribir la alianza.
En cambio, Fagoth dijo que “si mi voto decide no lograrán aprobar las reformas electorales, por una cuestión de principios porque si me opuse al pacto libero-sandinista también debo oponerme al pacto libero-conservador”.
Por su parte, el coordinador de la bancada sandinista, Edwin Castro reveló que su partido está anuente a impulsar una reforma a la Ley Electoral, después de las elecciones presidenciales., quien prefirió no emitir opinión sobre una enmienda que pretende aprobar los conservadores.
“A esta fiesta no hemos sido invitados, no tengo vela en ese entierro”, reaccionó Castro al ser consultado sobre los costos políticos que pagaría el FSLN si los conservadores y liberales logran una mayoría de votos parlamentarios para reformar la Ley Electoral.
No obstante, dijo que “para los conservadores sería un error histórico la alianza con el PLC, “porque se están posesionando como una fuerza política clara, ellos sacaron el 14% de los votos, si ellos van en alianza desaparecen, por otro lado, veo incoherencia política en el discurso y la acción, hablan que están en contra del bipartidismo, pero quieren reformar la Ley Electoral para aliarse con los liberales y eso significa hacer un bipartidismo en la práctica”.
LOS 56 VOTOS
Hasta ayer los conservadores contaban con los treinta y seis votos liberales, siete de los ocho votos de la bancada de la Dignidad, nueve de diez votos de la bancada Patriótica y los cuatro conservadores, totalizando 56 votos necesarios para la aprobación de la enmienda electoral que tiene rango constitucional.