- Cruce de cartas y todo arreglado
Martha Danelia Corea [email protected]
El rumor originado en Gran Bretaña sobre que Nicaragua había importado entre 1982-1992 ganado en pie procedente del Reino Unido e infestado con el mal conocido como “vaca loca”, provocó roces entre las autoridades nicaragüenses y europeas, según declaraciones vertidas por funcionarios del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For).
Mediante un cruce de cartas, que se originó en octubre pasado, las autoridades europeas acusaron al gobierno de Nicaragua de “ocultar información” por negar que nunca había importado ganado procedente de Gran Bretaña, lo que molestó a las autoridades nicaragüenses quienes le contestaron al señor Robert Coleman, de la dirección de sanidad y protección al consumidor de la Comisión Europea, que si no rectificaban la información Nicaragua optaría por las vías legales.
“Nicaragua tuvo que llenar un cuestionario que mandó la Unión Europea cuya pregunta principal era que si Nicaragua había importado animales de la Comunidad Europea, entonces nosotros respondimos inmediatamente que no habíamos importado animales”, indicó Diego Velásquez, director de Inspección y Certificación del Mag-For.
Detalló que la Unión Europea regresó la comunicación, “y nos dijeron que sí habíamos importado animales y que por qué estábamos escondiendo datos, inmediatamente empezamos a contestarle a ellos mandándole todas las estadísticas conteniendo los permisos de cuarentena, el análisis de riesgo de OIRSA, los anuarios de salud animal de ese tiempo y en ningún momento aparecían que habíamos importado animales, entonces nosotros estuvimos mandando comunicación para que ellos rectificaran, pero no nos contestaban”.
Agregó que la última comunicación enviada por Nicaragua fue una carta firmada por los ministros Agropecuario y de Fomento, José Augusto Navarro y Norman Caldera, respectivamente.
“Donde ya en términos un poco fuertes se les hacía ver toda la comunicación que se le había mandado y que si esa información no la rectificaban Nicaragua iba a iniciar todos los mecanismos legales internacionales y fue (entonces) que respondieron inmediatamente hasta hacer las justificaciones que hasta el momento han dado”, agregó Velásquez.
Esta justificación fue acompañada con una disculpa de parte de las autoridades europeas por los daños que dicho rumor pudo haberle causado a Nicaragua e inmediatamente procedieron a rectificar la información, la cual se originó por un error de digitalización del código internacional de Nicaragua el que fue confundido con el de Netheerlands (Holanda) donde se realizó dicha importación.
La enfermedad de nombre Encefalopatía Espongiforme Bovina (BSE por sus siglas en inglés), conocida como “vaca loca” debido a los síntomas de alteración del sistema nervioso en las reses afectadas, está atacando por segunda ocasión a los países europeos quienes se encuentran en estado de alerta.
La enfermedad se transmite al ser humano por el consumo de carne o derivados de las reses infectadas y aunque su daño es nocivo no se puede determinar, sino hasta el período post mortem (después de la muerte).
ORIGEN DE LA ENFERMEDAD
Según información bajada del Internet, la enfermedad se originó en Inglaterra en abril de 1985, pero fue hasta noviembre de 1986 que fue identificada y llamada Encefalopatía Espongiforme Bovina (BSE por su siglas en inglés), esto porque el tejido cerebral del ganado infestado mostraba una apariencia como de esponja.
– La enfermedad se origina debido a que durante muchos años la industria productora de harina de carne y hueso del Reino Unido utilizó materia prima que pudo incluir tejidos de oveja infectadas con scrapie, que es una enfermedad que ataca a los ovinos afectándoles el sistema nervioso.
– A finales de los 70 y principios de los 80 el sistema de procesamiento cambió, sucedió entonces que el agente scrappy sobrevivió al proceso y fue a terminar en alimento para bovino a niveles de infección.
– Los alimentos concentrados conteniendo el agente de scrappy se les proporcionó a animales jóvenes especialmente en rebaños lecheros, en los que posteriormente apareció el BSE.
– El número de casos de BSE en un rebaño parece ser proporcional a la cantidad de concentrado ingerido y su período de incubación mínimo puede ser de dos años y medio, el período máximo oscila entre cuatro y cinco años y se observa usualmente en ganado entre los tres y seis años de edad.
– La epidemia ya alcanzó su más alto nivel, se espera descienda gradualmente por no haber transmisión de ganado a ganado.
