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Quijote del Siglo XXI
Tal vez como anécdota curiosa, algún libro de historia registre años más tarde la cruenta batalla que sostuvo nuestro orondo ministro de Gobernación contra una anciana enfermera que se dedicaba a hacer papanicolaou en una comunidad remota llamada Mulukukú. Y dirá la historia que este señor, como Quijote del siglo XXI, puso tanto empeño en su guerra particular, que abandonó las funciones que la Nación le había encomendado, para dedicarse a lo que él consideraba la personificación del mal. Sus molinos de viento, pues.
¡Contra el enemigo!
El problema de esta historia es que a este Quijote, hasta Sancho, el burro y Rocinante lo abandonaron, pues aquéllos con más sensatez que aquél le advertían que el dragón de fuego, cuernos y colmillos que se imaginaba era en realidad una venerable anciana, muy querida en su comunidad. Pero el Quijote no creía, obcecado en sus molinos de viento, la emprendía una y otra vez con su lanza en ristre, y como el Quijote de La Mancha terminaba una y otra vez en el suelo y con las posaderas llenas de espinas. De nada sirvieron las explicaciones de Sancho, a quien se supone de menores entendederas, quien le aclaraba que los papanicolaou no son una práctica satánica sino exámenes médicos que se hacen las mujeres, según prescribe la medicina moderna.
Abandonado
Abandonado por todos ¿qué le queda a nuestro ministro de Gobernación? Los jueces le ordenaron que dejase en paz a la viejecita… Y se rieron de él. La Policía que en un principio, cuando lo consideraron un tipo serio, le apoyaba en su cruzada, un día le dijeron ya no más de búsqueda de ancianas rebeldes que parecen dragones pero que son enfermeras. ¿Y qué le queda? Al decir de un amigo, sólo falta que nuestro Quijote salga más desaforado que nunca a hacer su captura solo, por esas calles de Dios… ¡Doroteaaaaaaaaa!
Eficiencia
El problema de este ministro, a lo mejor, es que resultó muy eficiente. A él le ordenaron sacar a la anciana enfermera y no va a cejar hasta conseguirlo… o morir en el intento.
Partido en venta
¿Cuántos curules cuesta un partido? Tres… cuatro… Que lo diga el Partido Conservador que a todas luces marcha a una alianza con el PLC, aunque para ello deba matarse como partido. Y no sólo como eso: sino como la posibilidad real de convertirse en la única alternativa contra las dos fuerzas que pactaron y nos tienen así como estamos.
Ingenuidad
Con o sin reformas a Ley Electoral todo o una parte del Partido Conservador se va a pasar al PLC. Porque pecan de ilusos los conservadores si creen que por unos cuantos verdes los liberales van a desbaratar las reformas que tanto les costaron y que los tienen como una de las dos únicas alternativas. No, lo que quieren es acabar con el partido, y así lograr lo que no pudieron con el Consejo Supremo Electoral, porque habría sido mucho descarado.