- Triunfador obtiene el mayor margen de victoria en la historia de ese país
EFE y AP
JERUSALEN.- El “halcón” de la derecha nacionalista israelí, Ariel Sharon, que anoche se alzó con la victoria más aplastante en la historia electoral de Israel frente al laborista Ehud Barak, se enfrenta ahora a la difícil tarea de formar un Ejecutivo estable.
Al igual que hizo a lo largo de su campaña electoral, el líder del Partido Likud prometió trabajar para formar un gobierno de unidad nacional de amplia base nada más conocerse su victoria y lanzó la oferta al Partido Laborista (centro-izquierda).
Sharon obtuvo el 62,6 por ciento de los votos, frente al 37,2 por ciento de Ehud Barak, con el 99,9 por ciento de los sufragios escrutados. El resultado propició la renuncia de Barak como líder de los laboristas y el abandono de su escaño en el parlamento.
Sharon insiste en integrar a los laboristas en su futuro Ejecutivo, a pesar del anuncio de su líder y primer ministro saliente, Ehud Barak, de que se retira temporalmente de la política.
Destacados dirigentes de este partido de centro-izquierda no han descartado la posibilidad de sumarse a un gobierno de coalición, aunque ponen como condición que no estén también como “compañeros de gabinete” los representantes de la ultraderecha más radical de este país, lo que sellaría la sentencia de muerte para el proceso de paz de los palestinos y otros países vecinos árabes.
Fuentes cercanas a Sharon dijeron que ya han comenzado las negociaciones con otras formaciones para crear una coalición.