¿Policías extraterrestres?

Después de seguir casi media hora al autobús placas 186946, de la Ruta 112, que cerca de los semáforos de El Zumen se salió de su carril y abolló mi automóvil, encontré una patrulla de policías en los semáforos de Plásticos Robelo, en carretera Norte. Le pedí a una agente que se encontraba en el […]

Después de seguir casi media hora al autobús placas 186946, de la Ruta 112, que cerca de los semáforos de El Zumen se salió de su carril y abolló mi automóvil, encontré una patrulla de policías en los semáforos de Plásticos Robelo, en carretera Norte.

Le pedí a una agente que se encontraba en el grupo que por favor siguieran al autobús que circulaba unos cuantos metros adelante. La oficial de inmediato comunicó mi solicitud a la unidad motorizada que se encontraba en el lugar.

Con paso lento el motorista se dirigió a su poderosa motocicleta BMW, se alisó el pelo hacia atrás, una y otra vez, se puso el casco, se lo ajustó, se lo aseguró. Luego sacó unas gafas oscuras, se las puso, se las ajustó, se vio en el espejo y dijo algo a su acompañante. Se tocó el casco, se tocó las gafas; se vio nuevamente al espejo y se admiró a sí mismo, encendió la motocicleta y sonrió como sólo sonreiría a sus fans, y arrancó por fin.

La joven policía me dijo: “sígalos”. Pensé que pondrían la sirena y yo tendría que manejar con gran pericia para no perderlos de vista. Pero sin sirena y a una velocidad casi peatonal, trabaron plática con alguien conocido que manejaba una motocicleta MZ.

Un semáforo se puso en rojo, los de la BMW y MZ seguían conversando. Se puso en verde y seguían conversando. Perdí de vista al bus de mi persecución. Finalmente decidí que perdía mi tiempo y abandoné la idea de seguir al policía motorizado. El eco de la burla del conductor del autobús, aún no se extinguía: —”¡Si nada te pasó!”.

Se marchó. ¡Qué impotencia!

Tres días después leí en LA PRENSA que un policía, sin que nadie lo llamara, socorrió a una ciudadana que estaba siendo víctima de asalto en un autobús. El policía viajaba en su propio automóvil y decidió perseguir al delincuente. En la persecución rompió la dirección de su vehículo. —”Sólo cumplí con mi deber”— dijo al reportero. No quiso dar su nombre.

¡Dios mío qué contraste! ¿Será extraterrestre este oficial de policía? Pido al Comisionado Montealegre que dé un ascenso y reconocimiento público a ese policía que dignifica a su institución y a su uniforme.

Arnulfo Urrutia,

Chiquilistagua.