Mofa infame

A mi reciente regreso al país me he dado cuenta de las declaraciones vertidas por el ex jefe de la Policía Sandinista, René Vivas Lugo, publicadas en la edición No. 22285, del Diario LA PRENSA, correspondiente al 17 de febrero de este año, páginas 7 y 8, en un artículo firmado por el periodista José […]

A mi reciente regreso al país me he dado cuenta de las declaraciones vertidas por el ex jefe de la Policía Sandinista, René Vivas Lugo, publicadas en la edición No. 22285, del Diario LA PRENSA, correspondiente al 17 de febrero de este año, páginas 7 y 8, en un artículo firmado por el periodista José Adán Silva, bajo el título “René Vivas: Gobierno nos impidió investigaciones”, como parte de una serie de reportajes sobre el asesinato del Coronel Enrique Bermúdez Varela, Comandante 3-80.

En esas declaraciones del ex Jefe Nacional de la Policía Sandinista, René Vivas Lugo, al referirse a las denuncias hechas por mi difunto esposo Arístides Sánchez Herdocia, sobre los malos tratos y torturas sufridas durante su encarcelamiento en 1990, por parte de miembros de la Policía, entre ellos el mismo René Vivas, las califica como algo fantasioso.

En el mismo artículo, René Vivas se mofa de una manera infame de mi difunto esposo, Arístides Sánchez Herdocia, fundador y ex miembro del Directorio de la Resistencia Nicaragüense, al afirmar que las torturas que recibió fue estar en una oficina con aire acondicionado, con una cama, médicos y medicamentos, y que llegaban a verlo todos los asesores del entonces ministro de Gobernación, Carlos Hurtado el cual ordenó su libertad, y que yo, esposa de Arístides Sánchez, lo había abrazado, besado y me había derretido en gracias, ya que el trato, que, según Vivas, recibió mi esposo, no se le daba a nadie.

Como usted comprenderá tales declaraciones del ex jefe de la Policía Sandinista, constituyen un escarnio a la memoria de mi esposo Arístides Sánchez, que como todo el pueblo sabe, murió en el exilio.

Por lo anterior, en honor a la verdad histórica, en contestación a las infamias vertida por René Vivas en contra de mi difunto esposo, de mi persona y mi familia e invocando el sagrado derecho de rectificación o respuesta, solicito a usted que sea publicada la comunicación que con fecha 1 de diciembre de 1990 envió mi esposo Arístides Sánchez, a la Presidenta Violeta Barrios de Chamorro, en la cual describe en detalle la verdadera situación sufrida durante su injusto encarcelamiento.

Que sea mi difunto esposo Arístides Sánchez que desde su tumba conteste a su infame detractor.

Cecilia Sánchez Herdocia
(Adjunto la comunicación aludida)