Federico Dueñas
El sábado 24 de febrero se inicio la caravana de los 24 principales “Comandantes” del EZLN, incluido el subcomandante “Marcos” (quien manda ordenado).
Salieron de la selva Lacandona al poblado de La Trinidad, para recorrer tres mil kilómetros en ridículo carnaval de 14 días, rumbo a la capital mexicana, para exponer al Congreso su muy peculiar punto de vista para establecer la paz en México, con respeto a las distintas etnias olvidadas por el gobierno.
El EZLN se levantó en armas el primero de enero de 1994, creando serios dolores de cabeza al entonces omnipotente Presidente Carlos Salinas de Gortari, que contribuyeron a ensombrecer más su imagen política de “salida”. Por desgracia su grisáceo e inseguro sucesor, Ernesto Zedillo, no sólo no hizo nada positivo por solucionar el problema zapatista, sino que, más bien lo enredó más, al desconocer en público, los acuerdos firmados por el mismo presidente con Marcos en San José Larrainzar, a dos años del levantamiento armado. La cobarde e injustificada acción del Presidente Zedillo y su nula intención de un arreglo formal con los insurrectos obligó a que Marcos y su tropa, prácticamente enmudecieran dentro de la selva, hasta la aparición de Vicente Fox en el escenario.
Se espera que Vicente Fox Quesada realizará acciones conducentes a corregir profundos males anquilosados en el gobierno, después de una dictadura de partido de 71 años impuesta por el PRI a la nación entera. Fox, cumpliendo promesas de campaña, dio pasos concretos para un efectivo acercamiento con los zapatistas, mismos que obligaron al “Ninja” Marcos a salir de la selva, para modificar su estrategia de la violencia ciega y sorda, por la de un dialogo “renovado”, a fin de no perder su popularidad internacional. Para el subcomandante Marcos y el EZLN la razón básica de su lucha se desinfla en el momento que hay un cambio de gobierno federal democrático, cuando el PRI deja de ser partido en el poder. El EZLN se levantó contra el enemigo, el enemigo era el PRI-gobierno, pero al no haber PRI en el gobierno federal, el panorama tiene que ser otro, muy distinto al enfrentado con anterioridad. Los males persisten, pero hay un nuevo gobierno que merece un voto de confianza (gústele o no a Marcos) al menos de entrada.
Esta nueva situación no fue del agrado de el guerrillero del a Internet y lo hizo sentir al rehusarse a dialogar con Fox.
Es necesario que el gobierno esté alerta para evitar que, so pretexto de ayudar a las etnias, se quebrante el orden jurídico y se haga lesión a instituciones básicas de la vida nacional. La creación de territorios autónomos, por ejemplo, propiciaría condiciones no sólo para mayor aislamiento de los indígenas, sino también para la comisión de actividades delictivas y aún de otras que eventualmente podrían poner en riesgo la integridad de la nación. En presencia de un movimiento tan poco claro como el de los llamados zapatistas, frente a una personalidad tan elusiva como la del subcomandante Marcos, cobra vigencia aquel proverbio que aconseja “pensar mal para acertar”.
Esta folclórica caravana carnavalesca se inició con no más de quinientas personas, pero conforme avanzaba hacia la capital se incrementó en número y diversidad de paseantes, periodistas locales e internacionales, observadores internacionales, “PACUSOS” europeos, estudiantes (¿¡¡¡?), organizaciones campesinas (como el Barzón), y más indios (fría estrategia de Marcos). La caravana cuenta con la protección del gobierno federal, estatal y municipal de los sitios por los que transitara, a pesar de que la Cruz Roja Internacional no brindó el apoyo solicitado por Marcos, bien puede sumar decenas de miles al arribar a la ciudad de México. Se espera no haya incidentes que lamentar, pues hay amenazas públicas de sectores conservadores y/o priístas, que no desean ver en el centro de la atención nacional al “levantado” de Marcos, dialogando y exhibiéndose periodísticamente con los diputados federales en México. Las preguntas obligadas que ahora me hago son, entre otras:
¿Realmente el protagónico subcomandante de la capucha y la pipa quiere (¿le conviene?) la paz en México?. Si es así. ¿ Por qué se niega a dialogar directamente con Vicente Fox?. ¿Para qué tanto show con esta caravana de tres mil kilómetros por doce estados de la República mexicana?