- Positivo balance de los primeros tres meses de gestión del mandatario mexicano en varios planos
- Un nuevo estilo de gobernar,
señalan los analistas
Edgar Hernández (EFE)
MEXICO.- En sus primeros cien días en el poder, el Presidente de México, Vicente Fox, ha impuesto un nuevo estilo de gobernar, arriesgado y abierto, manteniendo una continuidad con innovaciones, sin grandes rupturas, pero que le cambiaron la cara al país.
Fox ha traído a México una legitimidad que faltaba, ha mantenido estable la economía y sin sobresaltos la transición, pero sus críticos le cuestionan haber sido excesivamente bondadoso con la guerrilla zapatista.
El dirigente conservador, ex gerente de “Coca Cola” y ranchero de Guanajuato, ha hecho un balance positivo de su gestión, tanto en materia económica como política, aunque ha reconocido que existe aún mucho por hacer en lo que se refiere a la lucha contra la corrupción y el narcotráfico.
Las próximas semanas serán tan importantes en México que la primera evaluación de Fox no debería hacerse de los primeros cien días, sino de los primeros 150, debido a que el Congreso comenzará a analizar proyectos primordiales para el país y para él: la ley indígena, la reforma fiscal y la política energética.
En los tres casos se pondrá a prueba la musculatura política de Fox, ya que ni su partido Acción Nacional (PAN), ni el Partido de la Revolución Institucional (PRI), ni el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), cuentan con mayoría.
Fox logró negociar con cierto éxito el presupuesto del año 2001, pero desde entonces sus relaciones con el PRI se han desgastado por los conflictos internos en los Estados de Tabasco y Yucatán, y con el PRD tampoco ha logrado cuajar una buena relación.
El conflicto de Chiapas le complicó los primeros meses, después de darle concesiones a la guerrilla, desbaratar el cerco de aislamiento que había logrado el anterior gobierno y dejarla entrar al terreno de la retórica que es el que mejor maneja el jefe de los zapatistas, el “subcomandante Marcos”.
Los más críticos de su política en Chiapas aseguran que en cien días “Marcos” ha logrado más poder y popularidad que sumados los siete años anteriores.
Para encarar las arremetidas de “Marcos”, Fox se ha puesto su traje de torero, al considerar que no hay otra alternativa que la de un acuerdo de paz entre el Gobierno y la guerrilla.
La mayoría de los observadores considera que, con asuntos fundamentales por resolver en los próximos días, es un poco prematuro hacer una calificación del actual Gobierno, que sucedió a un sistema autoritario de siete décadas.
Pero todos coinciden en que por lo menos sí ha logrado convencer a los mexicanos de que ha comenzado una nueva era en el país, poco acostumbrado a la transparencia y a la apertura política.
Probablemente su mayor acierto ha sido comenzar una transición sin traumatismos, haciendo los cambios elementales para permitir que los que lleguen se ajusten y los que se van tengan tiempo suficiente para hacerlo.
Unánime reconocimiento ha recibido su política migratoria, al promover facilidades para los mexicanos que viven en EE.UU., y los expertos le abonan también el manejo petrolero y energético, de gran sensibilidad en México, con la garantía de que esos sectores se modernizarán pero no se privatizarán.
UNA SOLUCION PARA CHIAPAS
Fox reiteró el sábado su apoyo a la Ley de Derechos y Cultura Indígenas que reclaman los guerrrilleros zapatistas, aunque afirmó que es necesario matizar términos como “autonomía o territorio”, claves de las demandas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
En su programa radiofónico semanal “Fox en Vivo, Fox Contigo”, el presidente dio la bienvenida “a la arena política” a la marcha zapatista e insistió en que el inicio del diálogo entre los legisladores y el EZLN “nos llevará a la paz”.
SONDEOS FAVORABLES
La mayoría de los mexicanos considera que el Presidente Vicente Fox ha cumplido con las expectativas en sus primeros cien días de gobierno, según sondeos publicados por varios diarios de México.
Los primeros cien días de gobierno de Fox, que tomó posesión el pasado 1 de diciembre, merecieron una calificación de 7.7, sobre diez, para los encuestados por el diario “Reforma”. El 75 por ciento aprobó la forma en que gobierna Fox, mientras que un 13 por ciento expresó su desaprobación y un 54 por ciento se mostró convencido de que el gobierno “va por buen camino”.
El 36 por ciento aseguró que le gusta “mucho” el estilo del Presidente y un 51 por ciento consideró que ha cumplido con las expectativas creadas, aunque un 48 por ciento apuntó que hay “más palabras que hechos” en este gabinete.
