- La Policía no tiene indicios de quiénes son los dos hombres que la noche del sábado asesinaron a taxista de Masaya
Mario J. Saavedra C./Especial para LA [email protected]
MASAYA.- Para Adonis Martín Estrada Grijalva, un taxista de 42 años, dejar la Cooperativa “Julio Torres” de Masaya y venirse a buscar mejor vida en la ciudad de Managua, devino en una tragedia a eso de las 9:30 de la noche del sábado cuando dos hombres le quitaron la vida al hacerle cuatro disparos en la cabeza, al regresar a su casa en esta ciudad.
El crimen contra de Adonis Martín fue descubierto por otro taxista que pasaba por el sector de El Rastro, en el cruce de la carretera hacia Tipítapa, a la altura de El Coyotepe, en el kilómetro 29 y medio de la carretera a Masaya, quien miró a dos hombres que salían del taxi plomo que estaba aparcado a un lado de la vía y huían raudos.
Según la hija mayor de éste, su papá se afilió a la cooperativa capitalina “Simón Bolivar”, ubicada en las inmediaciones de La Subasta, hasta donde se trasladaba todas las mañanas desde su casa en el Barrio Guadalupe en el sector de la fabrica Cecalsa, en Masaya.
Según testigos, don Adonis regresaba a su casa por la carretera Tipitapa-Masaya, en su carro blanco marca Toyota placa T-01-26 con dos individuos a bordo, quienes bajo amenaza de pistola lo obligaron a detenerse en el kilómetro29 y medio.
Agregó que de casualidad venía por la misma carretera y vio a los dos sospechosos que corrían hacia los matorrales, por lo que inmediatamente se dirigió a un puesto de control de la Policía en la ciudad de Masaya para avisarles de lo sucedido, los que inmediatamente enviaron a la Guardia Operativa a investigar.
Según Martha Lorena Estrada Dávila, hija mayor del occiso, su padre no tenía enemigos de quien cuidarse, ya que era bien popular entre sus amigos, vecinos y colegas. “Nosotros somos de los fundadores de esta colonia y nunca nadie de sus 6 hijos ha tenido problemas”, expresó
Por su parte, la capitana Mayra Pizarro, oficial de turno en la Delegación Policial de Masaya, declaró que aún no hay pistas sobre los presuntos delincuentes.
En el carro que está bajo resguardo en la gasolinera Texaco en el sector de Cecalsa, en Masaya, no se observaron huellas de sangre ni rastros de violencia, ni orificios de bala en la carrocería. No habían agentes investigadores tomando huellas digitales.
