- Otra vez se reúnen Garza, Montealegre y Rappaccioli en otro “convivio social” en San Juan del Sur
- A pocas cuadras, Noel Vidaurre desestimaba preocupación por triunfo sandinista
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La política se fue a la playa. Bajo el manto relajante de “encuentros casuales” y “convivios sociales”, la maquinaria no se detiene. Ayer nuevamente el embajador de Estados Unidos, Oliver Garza, fue invitado a un almuerzo en la casa que comparten en San Juan, las familias del dirigente liberal Eduardo Montealegre y del presidente del Partido Conservador, Mario Rappaccioli.
El Domingo de Ramos, un evento similar, al que asistieron representantes de diferentes partidos políticos, se realizó en la casa del empresario Carlos Pellas, en el que se habría hablado de una posible alianza libero-conservadora y de la preocupación por un triunfo sandinista, versión que fue admitida a medias por algunos de los asistentes.
“En Nicaragua siempre se habla de política, pero el motivo de estos encuentros es estrictamente social”, aseguró Rappaccioli.
Sin embargo, tanto Montealegre como Rappaccioli descartan que sus partidos consideren con algún grado de interés la posibilidad de una alianza libero-sandinista, tema que podría también estar presente en otro convivio, esta vez de liberales, que hoy se realiza en Pochomil y al que ha invitado el Presidente Arnoldo Alemán.
A pocas cuadras de la casa en que Garza, Montealegre y Rappaccioli almorzaban, el candidato presidencial de los conservadores, Noel Vidaurre, desestimaba la preocupación que importantes sectores del país han externado por lo que consideran una “débil candidatura”, tanto como la que ostenta el candidato liberal, Enrique Bolaños.
“Estoy seguro de que los sandinistas no van a ganar las elecciones”, dijo Vidaurre.
En su opinión, la alianza que los conservadores liderarán en las elecciones tendrá la fuerza suficiente para derrotar a liberales y sandinistas. Vidaurre informó que en los próximos días el Partido Conservador anunciará una amplia alianza en la que ya cuentan con el apoyo del Movimiento de Unidad Nacional que dirige el general retirado Joaquín Cuadra, así como el movimiento liberal de José Antonio Alvarado, su compañero de fórmula.
VIDAURRE DESCARTA
Vidaurre descartó que se pueda organizar una alianza libero-conservadora en unidad contra un posible triunfo sandinista, porque está convencido de que el reciente empate con Bolaños que mostró la última encuesta de Cid-Gallup, denotó también que el techo de crecimiento para los conservadores es el más amplio de los tres partidos.
“Aquí va a ganar la tercera opción que estaremos consolidando con una amplia alianza, de tal manera que si existe preocupación por un triunfo sandinista, ese no es un sentimiento apegado a lo que piensa la población que de acuerdo a la encuesta no acepta una alianza libero-conservadora”, comentó Vidaurre.
