LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

John Negroponte, tercero de izquierda a derecha, acompañando a Kirpatrick, durante una visita a militares hondureños.

Adolfo Calero: “Eran duros, muy duros”

Adolfo Calero Portocarrero, ex presidente del Directorio de la Contra, define a Otto Reich y a Negroponte, como a dos “amigos y aliados” de la guerrilla antisandinista en los años 80 José Adán Silva [email protected] Adolfo Calero recuerda a John Negroponte, a Collin Powell y a Otto Reich, como parte de un equipo norteamericano designado […]

  • Adolfo Calero Portocarrero, ex presidente del Directorio de la Contra, define a Otto Reich y a Negroponte, como a dos “amigos y aliados” de la guerrilla antisandinista en los años 80

José Adán Silva [email protected]

Adolfo Calero recuerda a John Negroponte, a Collin Powell y a Otto Reich, como parte de un equipo norteamericano designado especialmente por el presidente Ronald Reagan, para apoyar de cualquier manera, pero totalmente, a las guerrillas nicaragüenses que combatían al gobierno sandinista de la década de los años 80.

Entre tantos funcionarios de la administración Reagan, recuerda con especial cercanía a Reich, Negroponte y a Powell. Calero, una vez designado como miembro del directorio de la Contra, se reunió en muchas ocasiones con estas personas.

NEGROPONTE: ENLACE CON LA CASA BLANCA

“Cuando llegué a Honduras en el 83, Negroponte fungía como el mensajero de la Casa Blanca. Él se encargaba de establecer los contactos con los miembros de la Resistencia, cuando desde Estados Unidos querían programar una reunión o simplemente querían enviar información urgente”, recuerda Calero.

“Era el encargado de empujar las políticas de Reagan en Honduras, y la política del presidente Reagan era apoyar al FDN”, dice.

“Negroponte manejó muy bien la situación con Honduras cuando el gobierno hondureño quiso retirarnos el apoyo y el Ejército presionó para que sacaran a los guerrilleros nicaragüenses de tierras catrachas. Ahí creo que hubo participación de Negroponte”, narra Calero.

“Además, Negroponte influyó para que el Ejército hondureño apoyara en todo a la Contra en su lucha. Ahora lógicamente está ahí (en la nueva administración) porque demostró ser mano dura”.

REICH: PUNTERO DE ABRAMS

Los recuerdos de Calero para con Reich es que a éste lo sacaron de la AID para nombrarlo en un puesto creado especialmente por Reagan para atender públicamente, a nivel de sectores de opinión, la guerra de “baja intensidad” que se libraba contra Nicaragua. Se le denominó “Embajador de diplomacia pública”.

“A través de esa posición, fue que nosotros tuvimos relación con él”, dice.

“Junto a Elliot Abrams (entonces Subsecretario de Estado), Reich era considerado uno de los dos punteros de la política exterior de Reagan. Ellos eran en parte los artífices de los éxitos de la Contra. Era duro, pero nos ayudó muchísimo”.

Según Calero, su relación con Reich fue más allá de las relaciones diplomáticas y así lo conoció mejor. “Fuera del trabajo no era un bulldog, sino más bien afable y tranquilo. No parecía tener el carácter fuerte que tenía. Estaba más joven y no andaba con miramientos para aplicar la política exterior, pero era educado”, dice Calero.

El actual diputado oficialista recuerda que estos funcionarios no dejaban escapar oportunidad para declarar su antisandinismo.

EL SILENCIOSO POWELL

Calero asegura que varias veces que el directorio de la Contra se reunió con Reagan en la Casa Blanca, participó un silencioso miembro del Consejo de Seguridad Nacional al que el presidente norteamericano presentó como Collin Powell.

“Se sentaba en la fila de asientos traseros, apuntaba todo. Reagan lo envió algunas pocas veces a Honduras, donde se entrevistó con nosotros, jefes civiles y militares. En Washington tuve la ocasión de reunirme con él y otros funcionarios en el llamado “Cuarto de Operaciones”, desde donde se dirigían las políticas de la guerra de la Contra”, cuenta Calero.

Según el ex jefe contra, Powell, como jefe de seguridad nacional, elaboraba proyectos de apoyo a la Resistencia y los presentaba ante los congresistas, para buscar el apoyo financiero a la Contra.

RELACIONES FRIAS

Para Calero, el que estos funcionarios norteamericanos ocupen nuevamente importantes cargos en la política exterior de los Estados Unidos, no significa que en caso de que los sandinistas regresaran al poder, le llegaran a declarar la guerra. Sin embargo, admite que éstas se “enfriarían” notablemente.

“Las cosas ya no son como antes, pero sí te aseguro que, de ganar los sandinistas, esta gente establecería una política de relaciones frías. Nada de amistad, nada de solidaridad total. Mirá que con este gobierno, y el de doña Violeta, que han sido democráticos hasta cierto punto, Estados Unidos se ha portado duro. ¿Qué tal con los sandinistas que ya tienen antecedentes?”, pregunta Calero.  

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: