Tomado de Promesa
Es de mucho interés para los agricultores, por su efectividad contra varias plagas que atacan al maíz, arroz, algodón y papa. Los productores orgánicos utilizan BT (insecticida natural) desde hace unos 30 años.
La toxina del BT se activa en el tracto digestivo de algunos insectos en su estado larvario y no tiene efectos perjudiciales sobre otras especies.
La vida biológicamente activa del BT es corta; si no es ingerido por una larva, en pocos días se vuelve inefectiva. A diferencia de muchos plaguicidas químicos y biológicos no daña directamente a las orugas e insectos carnívoros que normalmente controlan las poblaciones de larvas.
El BT fue aislado por primera vez en 1913, después de haberse comprobado su capacidad para matar ciertos insectos en su estado larvario.
La bacteria se propaga fácilmente y puede ser usada en forma de polvo o en solución acuosa. Poco después de su descubrimiento ya se encontraba disponible a nivel comercial y empezó a ser utilizada por productores de hortalizas.
